Un incidente en el que resultó herido un agente policial fue el primer caso indiscutible de que la violencia de los narcotraficantes mexicanos ha llegado a Texas, dijo el lunes el jefe de la policía local.

El jefe Lupe Treviño, que previamente había dicho que no había incidencia directa de la violencia en la parte baja del Valle del Río Grande, dijo que el tiroteo el domingo estalló cuando uno de sus agentes investigaba un reporte de secuestro y transacción de drogas.

"Tengo que decir que en este incidente en particular, por la información y los testigos que tenemos en el sistema federal, éste es el primer incidente de extensión directa de violencia que hemos experimentado, y desafortunadamente uno de nuestros agentes fue baleado", dijo Treviño.

Un sospechoso resultó muerto y otros dos fueron heridos. En total, seis personas fueron detenidas, incluyendo la presunta víctima de secuestro, y esperan que se les finquen cargos, dijo el jefe policial.

El chaleco antibalas probablemente le salvó la vida al agente Hugo Rodríguez, que fue baleado en el pecho, el abdomen y una pierna, señaló Treviño. Rodríguez se está recuperando en un hospital.

Treviño dijo que el secuestro fue un intento para recuperar marihuana robada cuando el segundo al mando del Cártel del Golfo, Samuel Flores Borrego, fue muerto en septiembre.

"Esto comenzó en México, con una violenta confrontación en México, y esa violencia se extendió aquí. Esta es la poirmera vez en que podemos decir con certeza que eso sucedió", dijo Treviño.

"Ahora, hay más miembros de los cárteles viviendo en Texas, en el valle, en Estados Unidos. Les garantizo que hay montones de ellos", dijo.

Un mensaje dejado el lunes por la noche para un vocero de la agencia antinarcóticos estadounidense no fue devuelto de inmediato.