La Justicia brasileña confiscó este año cerca del 40 % de los ingresos que registraron los cuatro grandes clubes de fútbol de Río de Janeiro en la venta de entradas para el pago de sus deudas millonarias, informó hoy la prensa.

Las confiscaciones realizadas al Flamengo, Vasco da Gama, Fluminense y Botafogo llegaron estos meses a 3,6 millones de reales (unos 2,10 millones de dólares), según informó el diario Folha de São Paulo, que cita datos de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).

La deuda con la Justicia de estos cuatro equipos supera los 1.000 millones de reales (unos 585 millones de dólares), según sus balances del año pasado.

Un gran porcentaje de la deuda se debe a cuentas pendientes con exjugadores, aunque en casos como el del Fluminense, el equipo tiene una lista de cerca de 400 acreedores a los que adeuda unos 100 millones de reales (58 millones de dólares aproximadamente), según dijo un abogado del club, Mario Bittencourt, al rotativo.

En la cuenta del Fluminense, campeón de la Liga del año pasado, los confiscaciones no han dejado ni un centavo de ingresos para el club, que se ha visto obligado a desembolsar dinero para cubrir los gastos de mantenimiento del estadio para jugar en casa.

El Vasco da Gama, uno de los que ha gozado de mejores medias de público este año por su buena campaña en la Liga, solo ha podido embolsarse el 16 % de sus ingresos en taquilla y ha tenido que pagar 1,15 millones de reales (unos 675.000 dólares) a la Justicia.

Además de los cuatro equipos cariocas, el Atlético Mineiro, el Coritiba y el Atlético Paranaense también han sufrido el confisco de parte de la recaudación de sus taquillas, aunque en el caso de estos dos últimos, los ingresos se han destinado para los programas de socios de ambos equipos.