La Fiscalía de Colombia imputó hoy numerosos cargos a quince exparamilitares implicados en una matanza de veinte campesinos cometida hace trece años en un caserío del sureste del país, informaron hoy fuentes judiciales en Bogotá.

Los reos deberán responder por homicidio y otros delitos asociados con crímenes en los que las víctimas son personas protegidas (por el derecho internacional humanitario), según indicó la entidad judicial en un comunicado.

Los exparamilitares comparecen como presuntos responsables de un ataque cometido el 3 de mayo de 1998 en Puerto Alvira, aldea rural en los límites del departamento del Meta con el del Guaviare.

En el asalto murieron veinte campesinos, algunos de ellos quemados, otros degollados y algunos a tiros de fusil, según los investigadores de los hechos, que establecieron que entre ellos había una mujer y dos menores de edad.

Además de la matanza, los entonces paramilitares generaron un desplazamiento masivo y el exilio de testigos de los hechos, que fueron atribuidos a miembros de los bloques Calima, Héroes del Llano y Centauros, de las disueltas Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).

Las AUC se disolvieron a mediados de 2006 dentro de un proceso de paz con el Gobierno del entonces presidente Álvaro Uribe que implicó el desarme de más de 31.000 paramilitares.

La Fiscalía General de Colombia les imputó a los reos los cargos de "homicidio en persona protegida, tortura en persona protegida, desplazamiento forzado, destrucción y apropiación de bienes protegidos, terrorismo, daño de nave o aeronave, concierto para delinquir y secuestro".

La audiencia de imputación, que irá hasta el próximo jueves, se realiza en el Tribunal Superior de Bogotá.