El Gobierno boliviano del presidente Evo Morales rindió hoy un homenaje al difunto dictador libio Muamar el Gadafi en un altar del Día de los Muertos en la sede del Ministerio de Exteriores en La Paz.

El ministro boliviano de Exteriores, David Choquehuanca, encabezó un acto en la Cancillería al que asistieron, entre otros, el embajador de España, Ramón Santos, y el encargado de Negocios de Estados Unidos, John Creamer.

La Cancillería instaló en una sala la tradicional mesa de culto a las almas, con abundante comida, frutas y panes con formas humanas, junto a fotos de fallecidos, entre ellas la de Gadafi, que murió en enfrentamientos con milicianos rebeldes el pasado 20 de octubre, tras un bombardeo de la OTAN.

También hubo imágenes del guerrillero argentino-cubano Ernesto "Che" Guevara, asesinado en Bolivia en 1967, y del líder indio Tupak Katari, descuartizado durante la colonia española.

"Los seres humanos somos una gran familia. Hoy recordamos a nuestros muertos", dijo Choquehuanca.

Morales, "Premio Gadafi de Derechos Humanos", criticó en una rueda de prensa paralela los bombardeos de la OTAN en Libia, aunque no se pronunció sobre la muerte del dictador.