Cuba insistió hoy en que EE.UU. debe poner fin a su "criminal" y "demagógica" posición migratoria hacia la isla instrumentada hace 45 años en la Ley de Ajuste y la política de "pie seco-pie mojado" para fomentar salidas "ilegales", según un editorial que publica este martes el diario oficial Granma.

El periódico, portavoz del gobernante Partido Comunista de Cuba (PCC, único), insiste en que Washington debe acabar con la Ley de Ajuste vigente desde el 2 de noviembre de 1966 y que ha sido "concebida y practicada contra los cubanos, pero que perjudica también a los pueblos latinoamericanos y es dañina para los intereses de los propios norteamericanos".

Esa normativa y su política de "pie seco/pie mojado" establece que los cubanos que logran poner un pie en territorio estadounidense pueden solicitar su residencia permanente un año después.

El rotativo acusa a EE.UU. de haber promovido así la emigración clandestina poniendo en riesgo la vida de los cubanos y fomentar "el vil negocio del contrabando de personas, asociado al del narcotráfico, frente al que no toma ninguna medida efectiva".

"Si Estados Unidos está dispuesto a conceder la residencia legal a cualquier cubano que entre a su territorio (...) debería darle la visa a todos los que deseen emigrar de forma legal y normal sin pedirle documentación o requisito alguno, tal como hacen con los que ignoran sus leyes y las nuestras", subraya el periódico.

En ese sentido, indica que la aplicación de los acuerdos migratorios firmados entre Washington y La Habana en 1994 y 1995 "ha estado viciada por el propósito, nunca abandonado, de usar el tema de la emigración como parte de su arsenal contra la Revolución cubana".

Con la suscripción de esos acuerdos se dispuso que los inmigrantes cubanos interceptados en el mar, aunque sea a pocos metros de la orilla, deben ser devueltos a la isla.

Además, incluyeron el compromiso de Washington de admitir cada año en su territorio a 20.000 inmigrantes legales cubanos.

Estados Unidos y Cuba no tienen relaciones diplomáticas desde hace casi medio siglo, cuando en febrero de 1962 Washington estableció un embargo económico total contra la isla.

Granma también resalta que Cuba no está entre los principales emisores de emigrantes hacia EE.UU. en la región, y se refiere al "contraste" de los millones de latinoamericanos emigrantes cuya "tragedia es ignorada" y permanecen indocumentados en ese país.

En agosto pasado el presidente de la isla, Raúl Castro, anunció ante el Parlamento que su Gobierno trabaja en una "flexibilización" de la política migratoria del país, donde los cubanos requieren de un permiso de salida obligatorio para viajar.