La policía reforzó su presencia en 50 municipios por desórdenes y protestas registradas tras los resultados de las elecciones regionales del domingo y que han dejado al menos un muerto.

Los desórdenes más graves desde la víspera se presentaron en la localidad de El Paso, en el departamento norteño de Cesar, donde un joven de 18 años murió baleado la tarde del lunes, informó por teléfono a la AP el secretario de gobierno de Cesar, Evelio Daza.

Ese hecho se registró cuando un grupo de manifestantes descontentos por los resultados electorales quemó la sede local de la Registraduría Nacional o la entidad oficial de los escrutinios, la sede de la inspección de la Policía y el juzgado local, aseguró Daza.

Partidarios de los dos candidatos a la alcaldía de El Paso escenificaron las protestas y enfrentamientos, agregó.

Aunque el martes no se habían registrado nuevas manifestaciones, las autoridades de El Paso y del departamento estaban reunidas en la zona para tomar medidas de seguridad.

El general José Roberto León, subdirector de la Policía Nacional, dijo que también se presentaron fuertes protestas en localidades como Chiriguaná, en Cesar, y El Tablón, una localidad del departamento de Nariño, al suroeste colombiano.

Al menos 19 personas han sido detenidas en esos desórdenes en distintos puntos del país, dijo Riaño en entrevista telefónica.

El Ministerio de Defensa y el del Interior instaron a los dirigentes políticos a que llamen a sus copartidarios a evitar los enfrentamientos o causar daños a las oficinas públicas.

La Misión de Observación Electoral (MOE), una entidad no gubernamental, ha dicho que las protestas no son espontáneas sino que detrás de ellas en general existe alguna irregularidad por parte o de candidatos perdedores o compra y venta de votos.

Colombia celebró el domingo elecciones para escoger a nuevos gobernadores en 32 departamentos, alcaldes para 1.102 municipios, así como miles de concejales y ediles.