Otra baja por lesión en el equipo titular y la lucha interna entre dos facciones de la barrabrava que amenaza pasar de las palabras a la acción quebraron esta semana con la calma que reinaba en Boca Juniors, cómodo líder en el torneo Apertura del fútbol argentino.

El volante Diego Rivero se desgarró el sóleo de la pierna derecha, informó el martes el departamento médico de Boca.

A esta baja se suman los delanteros Lucas Viatri (rotura ligamentos) y Darío Cvitanich (desgarro) y el capitán Juan Román Riquelme (fascitis plantar).

Completan el panorama de lesiones el lateral Clemente Rodríguez (esguince en la rodilla izquierda) y el goleador Nicolás Blandi (distensión en el gemelo derecho), aunque todavía no están descartados para jugar el domingo ante Vélez Sarsfield por la 14ta fecha.

Boca manda en la tabla de posiciones con 31 puntos, seguido por Atlético Rafaela con 22.

Pero las preocupaciones en Boca no pasan sólo por lo futbolístico.

El ex líder de la barrabrava (grupo de hinchas violentos) de Boca, Rafael Di Zeo, ha regresado a la tribuna tras cumplir una condena en prisión por violencia en los estadios y pretende desplazar a su sucesor, Mauro Martín.

Ambos cabecillas estuvieron con sus respectivos escuderos en distintas tribunas del estadio La Bombonera el domingo en la victoria 3-1 sobre Atlético Rafaela, un hecho inédito pues nunca antes hubo en Boca dos grupos de barrabravas.

Di Zeo declaró a distintos medios periodísticos que su deseo es gozar de los mismos beneficios que Martín, lo cual implica entradas y parte de las ganancias por los negocios que manejan los barras en los alrededores del estadio, como estacionamientos y locales de comidas.

Según Di Zeo, el actual jefe de "La 12", como se conoce a la barrabrava boquense, no accedió al pedido y cuestionó a la dirigencia de Boca porque a su entender no tiene voluntad para solucionar la disputa.

"Hace más de un año le dije a la dirigencia que la única solución era una reunión. Si la gente de Boca tuviera la capacidad para decir venga Di Zeo y venga Martín, ¿vos crees que esto no se solucionaría?", aseguró Di Zeo el martes en diálogo con radio La Red.

"Siempre tuve la intención de arreglar en paz (pero) o los dos o ninguno. Eso lo propuse hace un año. Si no lo arreglamos, ninguno de los dos", advirtió el ex líder.

La pelea entre los cabecillas coincide con la campaña política para las elecciones de nuevo presidente del club en diciembre y también podrían afectar la cuestión deportiva debido a que las autoridades de seguridad analizan por estas horas que los hinchas de Boca no puedan concurrir al estadio de Vélez Sarsfield el próximo domingo.

Al mismo tiempo, un fiscal investiga la rotura de cámaras de seguridad y de los molinetes de acceso a La Bombonera en el partido del domingo. El incidente podría derivar en la suspensión de la cancha.

"Me cuesta pensar que puedan tener relaciones con la política... sí es raro que a tan poco tiempo de las elecciones aparezcan estos temas", declaró en rueda de prensa Jorge Amor Ameal, presidente de Boca. "Yo conozco a Rafael y a Mauro, pero este es un tema que tienen que resolver ellos", acotó.