El Arsenal fue hoy incapaz de definir las ocasiones de gol de las que dispuso ante el Olympique de Marsella y no pasó del empate a cero en casa en la cuarta jornada de la fase de grupos de la Liga de Campeones.

El equipo del técnico Arsène Wenger, resucitado en la liga inglesa con una serie de buenos resultados tras uno de los peores inicios de temporada de los últimos años, dominó el ultimo tramo de un encuentro en el que los visitantes parecieron dar por bueno el empate.

Los "gunners" consolidan con el resultado de hoy su liderato del grupo F con diez puntos, uno por delante del Marsella.

Wenger dejó en el banquillo de inicio a uno de sus hombres clave en este principio de temporada, el holandés Robin van Persie, que el pasado fin de semana fue autor de un triplete en la contundente victoria de los "gunners" frente al Chelsea en Stamford Bridge (3-5) y se situó como máximo goleador de la liga inglesa con diez tantos.

El técnico del Marsella, Didier Deschamps, incluyó asimismo dos novedades en su once, los centrocampistas franceses Mathieu Valbuena y Alou Diarra.

Los visitantes, que hace dos semanas perdieron en su propio estadio frente al Arsenal por 0-1, con un gol del galés Aaron Ramsey en el descuento, saltaron esta noche al Emirates Stadium conjurados para anotar un gol temprano.

Hasta cinco hombres subían a presionar a las cercanías del área del Arsenal, lo que llegó a crear problemas para el guardameta Szczesny, inseguro en el juego con los pies.

A medida que fueron avanzando los minutos, los "gunners" se hicieron con el control del balón, acaparado por el Olympique hasta bien entrada la primera parte, y comenzaron a crear ocasiones de peligro.

Ramsey estuvo cerca de colocar el primero en el minuto veinte, al rematar fuera un balón colgado al área por el brasileño André Santos, una ocasión que fue respondida de inmediato por medio del francés Loic Remy, que lanzó un disparo que sobrepasó al guardameta del Arsenal y salió rozando el palo izquierdo.

Eran los locales quienes movían el balón en el campo contrario, mientras que el Marsella se limitaba a lanzar contragolpes ocasionales, pero a los "gunners" les faltaba la definición necesaria para concluir en gol alguna de sus jugadas.

La falta de acierto en los últimos metros de los atacantes del Arsenal continuó al inicio del segundo tiempo.

El guardameta Mandanda tuvo que despejar un centro del español Mikel Arteta que estuvo a punto de rematar Mertesacker y cortar un pase hacia el interior del área que habría habilitado a Walcott a marcar con comodidad.

A media hora para el final, Wenger se retractó de su plan inicial y dio entrada a Van Persie, entre los aplausos de los aficionados "gunners", que esperaban que el holandés solventara un partido trabado.

Deschamps, por su parte, parecía conformarse con el empate fuera de casa, y retiraba del campo al delantero Remy para sumar al francés Morgan Amalfitano al centro del campo.

Van Persie tuvo la mejor ocasión para marcar en el 76, cuando envió el esférico a las manos del guardameta Mandada tras recibir un balón en profundidad por delante de la defensa del Olympic.

El holandés se plantó en solitario en el área rival y trató de pasar la pelota por encima del portero con un disparo bombeado que se quedó demasiado corto.

Ni Van Persie, ni tampoco el ruso Arshavin, que entró a pocos minutos del final, fueron capaces de superar a Mandanda en un último tramo en el que el Olympique supo aprovechar su buena fortuna para repeler los ataques de los "gunners".

- Ficha técnica:

0- Arsenal: Szczesny; Mertesacker, Santos, Vermaelen, Jenkinson; Arteta, Song, Ramsey (Rosicky m.66); Walcott, Chu-Young (Van Persie, m.62), Gervinho (Arshavin m.76).

0- Olympique de Marsella: Mandanda; Diawara, Fanni, Morel, N'Koulou; Cheyrou, Valbuena (Gonzalez m.74), Diarra, A.Ayew, J.Ayew(Gignac m.84); Remy (Amalfitano m.68).

Árbitro: Paolo Tagliavento (Italia). Mostró tarjeta amarilla a Alou Diarra (Marsella) y Rosicky (Arsenal).

Incidencias: Partido correspondiente a la cuarta jornada del Grupo F de la Liga de Campeones disputado en el Emirates Stadium, en Londres (Reino Unido).