Unos 57.000 neoyorquinos seguían hoy sin luz dos días después de la primera nevada de la temporada que dejó sin suministro a unas 118.000 personas en la zona metropolitana de Nueva York según la empresa Con Edison, la cual confió en poder restaurar completamente el suministro antes de la medianoche.

Cuarenta y ocho horas después de la tormenta de nieve, se calcula que unos mil clientes de Con Edison en la ciudad de Nueva York continuaban hoy sin electricidad, mientras que el grueso de los afectados, unos 56.000, se encuentran en el condado de Westchester, a las afueras de la Gran Manzana.

La tormenta de nieve, que recorrió cinco estados de la costa este del país, obligó a decretar el estado de emergencia en algunas zonas del estado de Nueva York, así como en Nueva Jersey, Connecticut y Massachusetts, donde muchas carreteras secundarias continuaban hoy cerradas debido a la caída de árboles y tendidos eléctricos.

La organización Central Park Conservancy, una entidad privada sin ánimo de lucro que gestiona las actividades en el pulmón de la Gran Manzana, calculó hoy que cerca de un millar de árboles pudieron resultar dañados por la nevada, casi diez veces más que tras el paso del huracán Irene el pasado verano.

Mientras, las autoridades neoyorquinas hicieron un llamamiento a las familias para que tomen precauciones y cancelen o retrasen en la medida de lo posible la celebración de la fiesta de Halloween, en la que millones de niños estadounidenses salen este lunes a las calles para pedir caramelos.

De esta forma, la nevada obligó a diferentes localidades de la costa este, desde Nueva Jersey al estado de Maine, a cancelar o retrasar el tradicional desfile de los niños de casa en casa pidiendo caramelos al grito de "treat or trick", algo así como "o me das dulces o te expondrás a terribles travesuras".

El estado más afectado seguía siendo Connecticut, donde más de 750.000 personas continuaban hoy sin luz, según detalló en rueda de prensa el gobernador, Dannel Malloy, quien habló de una tormenta "histórica" antes de realizar un recorrido en helicóptero por algunas de las zonas afectadas.

Mientras, el gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, afirmó que todavía seguían sin luz más de 360.000 personas en ese estado, y volvió a pedir "paciencia" a los afectados, tras reconocer que los daños han sido "incluso peores" que tras el huracán Irene, que dejó varias partes del estado inundadas a finales de agosto pasado.

En algunos puntos de Nueva Jersey y Massachusetts se alcanzaron los 40 centímetros de nieve, mientras que en la ciudad de Nueva York se batió un récord al registrarse tres centímetros en Central Park, una cantidad que nunca se había alcanzado en octubre.

Según el servicio meteorológico nacional, en los últimos 135 años sólo ha caído una cantidad significativa de nieve en octubre en el centro de Nueva York en tres ocasiones, la mayor de ellas en 1925, cuando se acumularon dos centímetros.