La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, afirmó hoy que el ahora exministro de Deporte Orlando Silva, quien la semana pasada renunció acosado por denuncias de corrupción, dejó el Gobierno para asumir su "plena defensa" y "restituir la verdad".

En un acto en el que juramentó al diputado Aldo Rebelo como nuevo ministro de esa cartera, Rousseff declaró que Silva "se marcha" con su más "absoluto respeto" y después de haber desarrollado un trabajo "excepcional" en ese despacho.

"Algunas circunstancias pueden empujarnos pero vamos hacia donde queremos movidos por nuestros principios", dijo la jefa de Estado, quien sostuvo que Silva, a quien le deseó "éxito en su cruzada por la verdad", debía dejar el Gobierno "para defenderse" con "plena libertad".

Los elogios de Rousseff a Silva fueron recibidos con un sonoro y largo aplauso por los asistentes al acto, en su mayoría ministros, parlamentarios y autoridades deportivas, entre quienes se mezcló el exfutbolista Edson Arantes do Nascimento "Pelé", que ovacionaron de pie al ministro saliente.

Silva dimitió después de diez días de intensa presión por acusaciones de supuesta corrupción, que negó a rajatabla pero que no pudo impedir que socavaran su capital político en un despacho que, en buena medida, es responsable por la organización del Mundial de fútbol de 2014 y los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Con su renuncia, se convirtió en el quinto ministro que abandona el Gobierno de Rousseff, quien asumió el pasado 1 de enero, en medio de escándalos por alegadas irregularidades.

Por denuncias de corrupción ya habían caído en los últimos meses los ministros de la Presidencia, Transportes, Agricultura, y de Turismo, Pedro Novais.

Al despedirse de Rousseff, Silva reiteró en el acto que fue objeto de un "tsunami" de "acusaciones infundadas" sobre supuestas corruptelas en un programa social implantado por el Ministerio de Deporte y que es inocente.

"Los días pasarán y la verdad será restablecida", afirmó.

El nuevo ministro de Deporte, Aldo Rebelo, que como Silva también pertenece al Partido Comunista do Brasil (PCdoB), rindió asimismo homenaje a su correligionario, de quien dijo que "tal vez mucho más que inocente, es una víctima" de "la lucha política".

Sobre sus nuevas funciones, Rebelo manifestó que acepta con sus "limitaciones" y "humildad" las responsabilidades que le caben al Ministerio de Deporte en "los dos grandes desafíos" que supone la organización del Mundial de fútbol y los Juegos Olímpicos.

Se refirió a esos dos eventos como "grandes fiestas" y "promesas de paz" y destacó que la Copa del Mundo de fútbol es organizada por una institución, como la FIFA, que "tiene más afiliados que la ONU".

En ese sentido, apuntó que "mientras las grandes potencias aún discuten si reconocen a Palestina como miembro de la ONU, la FIFA ya la reconoce y Palestina disputó hasta las eliminatorias" del Mundial de fútbol.

También aludió a lo que ese deporte representa para Brasil, que con cinco mundiales conquistados es el país más victorioso en el fútbol mundial.

"En Brasil, el fútbol es un factor de integración e identidad nacional" y "nadie escapa a su seducción", lo cual, en su opinión, ya es una garantía de éxito para el país como organizador de la cita mundial del 2014.