El presidente de Perú, Ollanta Humala, visitó hoy el pueblo de San Cristóbal de Calacoa, en la localidad de Locumba, cuya población lo protegió hace 11 años cuando se rebeló contra el Gobierno del entonces mandatario Alberto Fujimori.

Humala, que asumió la jefatura del Estado el pasado 28 de julio, regresó a la zona que lo recibió cuando era comandante y al frente de un grupo de militares realizó una marcha de protesta contra la tercera elección de Fujimori.

El gobernante llegó a ese pueblo, ubicado en los andes de la región sureña de Moquegua, acompañado por su esposa, Nadine Heredia, y fue recibido por cientos de personas en un ambiente festivo.

"Aquí, en Moquegua, expresamos nuestro grito de libertad frente a una dictadura y nos manifestamos a favor de la democracia. La primera vez que entré a San Cristóbal de Calacoa, y a otros poblados, vine como comandante y hoy regreso como presidente de la República", afirmó un emocionado Humala.

El mandatario constató las grandes necesidades que tienen los pobladores de la zona y se comprometió a apoyar a las autoridades locales para lograr el desarrollo de Moquegua.

Entregó después ayuda humanitaria y computadoras a los alumnos del colegio "César Vallejo" e inauguró el servicio de Internet en ese centro educativo.

"Hemos venido con algunas cosas, pero falta hacer más. Voy a regresar con los ministros para ver cuánto se está avanzando. Mi preocupación es darles la oportunidad del desarrollo con carreteras para el turismo y rescatar su valor histórico", señaló.

El gobernante recorrió las calles de San Cristóbal de Calacoa y fue recordando los pormenores de su arribo a ese lugar, el 29 de octubre de 2000, e incluso visitó la vivienda donde le dieron refugio.

Humala elogió a las mujeres de Moquegua que, según dijo, fueron las primeras en apoyarlo durante su protesta y salieron a las calles a defenderlo sin importar el riesgo que corrían.

"Ellas salieron a las calles y dijeron que esta era zona patriótica, donde no querían dictaduras", afirmó.

Ollanta Humala inició su vida política con esa rebelión contra el Gobierno de Fujimori, que le valió ser procesado y dado de baja del Ejército, aunque luego fue restituido en su cargo y terminó su carrera como agregado militar de Perú en Francia y Corea.

Tras ser derrotado en las elecciones presidenciales de 2006 por Alan García, en junio pasado venció en una segunda vuelta electoral a la entonces congresista Keiko Fujimori, la hija de Alberto Fujimori, quien cumple una condena a 25 años de cárcel por crímenes de lesa humanidad.