Los responsables del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) y para combatir el narcotráfico droga y los delitos (UNODC) firmaron hoy un acuerdo que les permitirá coordinar sus esfuerzos para proteger mejor a los refugiados.

El alto comisario de la ONU para los Refugiados, Antonio Guterres, y el de la UNODC, Yuri Fedotov, firmaron ese memorando de entendimiento y cooperación en diferentes áreas y regiones que incluye países como México, Guatemala, Afganistán y otras zonas fronterizas o que han salido de un conflicto, así como el Norte de Africa.

El responsable de ACNUR se refirió, durante una conferencia de prensa, a que en "Latinoamérica y Centroamérica hay bandas de delincuentes organizados (relacionados con el narcotráfico) que obligan a la gente a huir" y a desplazarse obligatoriamente de sus hogares.

Guterres destacó que mientras el dinero y las mercancías se mueven libremente por el mundo, las personas tienen muchos obstáculos para desplazarse, lo que propicia la aparición de organizaciones criminales que trafican con ellas.

"El tráfico de seres humanos, de mujeres y niños, de las víctimas de la explotación social, es una nueva forma de esclavitud de la que todos debemos ser conscientes", dijo en la sede de Naciones Unidas el responsable de ACNUR, una agencia del organismo internacional con sede en Ginebra.

El exprimer ministro de Portugal realizó también un llamamiento a la comunidad internacional "para que se gaste tanto en proteger a las víctimas del tráfico humano tanto como se gasta en la lucha contra el narcotráfico".

"Para mí el tráfico de seres humanos es uno de los más horrendos delitos" que se cometen en la actualidad, agregó el responsable de ACNUR.

Por su parte, Fedotov subrayó que por ello es importante que ambas agencias de la ONU unan sus fuerzas para ayudar a las poblaciones que más lo necesitan o son más vulnerables, al tiempo que señaló que una forma de mejorar esa asistencia, será la de compartir información para identificar mejor las áreas de cooperación.

"Hay que proteger a los refugiados de todos los delitos de los que pueden ser objeto, incluidos el tráfico de personas. El objetivo de las dos instituciones es luchar juntos contra el tráfico de seres humanos", señaló el responsable de la UNODC, que tiene su sede en Viena.