Cerca de veinte opositores al Kremlin fueron detenidos hoy en Moscú, como viene siendo habitual cada última jornada en aquellos meses que tienen 31 días, dado que la oposición radical no parlamentaria se manifiesta esos días en el centro de la capital rusa en el marco de la llamada Estrategia 31.

Uno de los primeros en caer fue de hecho el escritor Eduard Limónov, creador de esa estrategia que consiste en convocar todos los días 31 en el mismo lugar y a la misma hora, con o sin permiso de las autoridades, un mitin en defensa del artículo 31 de la Constitución de Rusia, que refrenda la libertad de reunión.

Poco antes la policía detenía a otro habitual en las comisarías moscovitas, el joven político Iliá Yashin, informó la agencia Interfax.

La policía de Moscú ya lo había dispuesto todo para dispersar a los manifestantes y detener a sus líderes mucho antes de que la oposición empezara a llegar a las inmediaciones de la céntrica plaza Triunfalnaya.

Horas antes de que cayera la tarde más de veinte coches policiales tomaron literalmente el lugar y colocaron vallas metálicas para impedir que cualquier peatón pueda acceder a la plaza.

Desde primera hora de la mañana, los agentes vigilan para que ningún coche aparque en los accesos a la plaza.

Incluso los vehículos que ya estaban estacionados en el habitual lugar de concentración de los opositores fueron retirados con grúas por la mañana.

Llegada la hora de la protesta, los agentes, megafonías en mano, avisaron a los ciudadanos de que la convocatoria es ilegal e instaron a los asistentes a dispersarse.

Algunos manifestantes, mientras tanto, lanzaron folletos que llaman a la población a no acudir a las elecciones parlamentarias convocadas para el próximo 4 de diciembre.

A la plaza también acudieron jóvenes pro-Kremlin para contrarrestar a su manera el acto de protesta de los opositores, aunque poco después también fueron detenidos por la policía.

Minutos antes de la convocatoria, dos jóvenes repartieron entre los transeúntes barajas de naipes con las caricaturas de los principales líderes opositores que venían acompañadas de inscripciones explicativas en tono sarcástico.