El Gobierno chino expresó hoy que la comunidad internacional debe respetar la soberanía, la independencia y la integridad territorial de Siria en una solución a la cruenta crisis política que vive ese país, y apreció el papel "constructivo" de la Liga Árabe.

Según indicó el portavoz del ministerio chino de Asuntos Exteriores, Hong Lei, todas las partes implicadas en el derramamiento de sangre en Siria deben cesar la violencia, mientras que las autoridades deben desarrollar las reformas prometidas y abrir un amplio proceso político que responda a las aspiraciones de la población.

La fuente oficial reiteró los propósitos expresados ayer por el enviado especial de China a Oriente Medio, Wu Sike, quien dijo que los intereses nacionales y del pueblo sirio han de ser prioritarios en la solución de la crisis, en la que deben participar todas las partes implicadas.

Wu viajó a Siria, Arabia Saudí y Egipto e intercambió "puntos de vista en profundidad" en Damasco con el vicepresidente sirio, Faruk Al Chara, y el ministro de Asuntos Exteriores, Walid al Mualem, a quien expresó la confianza de Pekín de que el Gobierno acelere el proceso de reformas.

China reitera que defiende los principios de la ONU y el de no injerencia en los asuntos internos de otros países.