Bolivia y Brasil desarrollarán un sistema conjunto de defensa aérea para combatir el narcotráfico y el tráfico de armas en su vasta frontera, informaron el lunes los ministros de Defensa de ambos países.

"Vamos a desarrollar una defensa aérea contra el tráfico de drogas y el contrabando de armas ya que gran parte del comercio de cocaína se hace a través de vuelos ilícitos", dijo el ministro brasileño Celso Amorim tras un encuentro con su colega boliviano Rubén Saavedra.

También se entrevistó con el presidente Evo Morales.

"Tenemos que cooperar mucho por eso creo que Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) un instrumento importante. Tenemos ahí el Consejo de Defensa y también el Consejo de Combate la Narcotráfico", dijo Amorim al salir del encuentro.

Los ministros anunciaron para el próximo año ejercicios militares conjuntos para reforzar el control de su espacio aéreo fronterizo. De la reunión participaron altos jefes militares de ambos países. El siguiente año, el ejército, fuerza aérea y la marina de Bolivia y Brasil se reunirán para planear las maniobras conjuntas.

En un anterior acuerdo Brasil había anunciado el sobrevuelo de la región fronteriza de poco más de 3.100 kilómetros de extensión con dos aviones no tripulados. El acuerdo del lunes permite la participación de militares bolivianos en esas operaciones.

Las maniobras aéreas son parte de un reforzamiento en la cooperación militar. El acuerdo global será trabajado en las siguientes semanas por los mandos militares, dijo Saavedra.

El ministro brasileño dijo que una empresa de su país está dispuesta a proveer a Bolivia mediante un crédito brasileño de radares para el control del espacio aéreo, pero que la decisión está en manos del gobierno de La Paz.

Durante la reunión no se habló de un convenio trilateral que incluye a Estados Unidos, cuya firma está pendiente desde hace meses, para la cooperación en el control y monitoreo de cultivos de coca en Bolivia. El embajador brasileño en La Paz, Marcel Biato, dijo a la AP que el tema no fue abordado porque corresponde a otras instancias.

Brasil se ha convertido en el principal aliado de Bolivia en la lucha contra las drogas desde que el presidente Evo Morales expulsó a la agencia antidrogas de Estados Unidos, DEA, por sospechas de espionaje a su gobierno.

Más de 90% de la cocaína boliviana y otra que ingresa desde Perú tiene como destino Brasil. Diversos informes indican que el narcotráfico está en aumento en Bolivia a pesar de que los cultivos de coca tuvieron sólo un ligero incremento de 0,3% en 2010 respecto del año anterior hasta alcanzar 31.000 hectáreas. Las autoridades niegan la presencia física de carteles de la droga en el país.

Entre enero y el 16 de octubre la policía boliviana capturó a 2.761 sospechosos de narcotráfico, de ellos 85 son peruanos, 50 colombianos y 41 brasileños.