El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, excluyó hoy cualquier intervención militar de la Alianza en Siria, contra cuyo régimen, no obstante, sí hizo una condena por proseguir con su "política represiva".

En una conferencia de prensa en Trípoli, adonde llegó en una visita no anunciada previamente, Rasmussen manifestó que "una intervención de la OTAN en Siria queda totalmente excluida; no tenemos ninguna pretensión en tal sentido".

Sin embargo, Rasmussen envió a las autoridades de Damasco algo parecido a una velada amenaza cuando señaló que todo lo que ha sucedido en Libia desde el comienzo de la revuelta contra el régimen de Muamar al Gadafi, el pasado 17 de febrero, hasta su captura y muerte a manos de milicianos rebeldes, el pasado 20 de octubre, debe ser considerado como "un mensaje para el mundo entero".

"Lo sucedido en Libia debe ser tomado como un mensaje al mundo entero para que no ignore la voluntad de los pueblos", subrayó el secretario general aliado.

En este sentido, recalcó que todos los regímenes y gobiernos del mundo deben tener en cuenta las aspiraciones de los pueblos y trabajar por la instauración de la democracia.