Un ataque aéreo alcanzó un campamento de desplazados en el sur de Somalia, donde dejó al menos cinco muertos y 45 heridos, en su mayoría niños, informó una agencia internacional de asistencia.

Las fuerzas armadas de Kenia reconocieron haber realizado una incursión aérea pero afirmaron que estuvo dirigida sólo contra extremistas islámicos.

La organización Médicos sin Fronteras (MSF) informó que 52 personas sufrieron heridas cuando las bombas cayeron el domingo en el campamento en el pueblo de Jilib. Unas 1.500 familias habían huido al lugar a principios de año debido a la hambruna que azota a Somalia.

El grupo de ayuda humanitaria confirmó cinco fallecimientos el lunes y dijo que aún está atendiendo a 45 heridos, de los cuales 31 son niños.

"MSF exhortó a a todas las partes del conflicto en Somalia a que respeten los derechos de los civiles", dijo el grupo en una comunicado

Diversos efectivos kenianos, con apoyo de aviones militares, ingresaron a mediados de octubre en el sur de Somalia.

Kenia responsabilizó a los milicianos islamistas de una oleada de secuestros ocurridos en territorio keniano, y los jefes castrenses dijeron que han atacado a los milicianos por tierra, mar y aire.

"Los aviones atacaron una parada de autobuses. También hicieron blanco en un campamento de refugiados en la base al-Shabab", dijo un anciano en el pueblo, el cual se identificó como Ahmed Sheik Don.

Por su parte, el Consejo Danés para Refugiados dijo que había logrado por primera vez ponerse en contacto con un trabajador de asistencia estadounidense y la colega danesa de éste después de que ambos fueran secuestrados la semana pasada en Somalia.

"Se nos había hecho muy larga la espera para recibir señales de que estaban con vida", dijo Ann Mary Olsen, jefa del Departamento Internacional del Consejo Danés para Refugiados.

"En verdad nos tranquiliza haber recibido el mensaje de que están bien en lo que cabe dadas las circunstancias en las que se encuentran", apuntó.