El mariscal de campo Ben Roethlisberger se encontró con su mejor brazo y, apoyado por la gran defensa de su equipo, guió a los Steelers de Pittsburgh a la victoria por 25-17 frente a los Patriots de Nueva Inglaterra.

El gran duelo de equipos punteros de la Conferencia Americana (AFC) fue el centro de atención de la octava semana de la Liga Nacional de Fútbol Americano (NFL) que también dejó el individual que mantuvieron Roethlisberger contra el estelar Tom Brady.

Roethlisberger, que lanzó para 365 yardas y dos "touchdowns", siempre fue el líder perfecto del equipo que tuvo el control del juego y el marcador.

El quaterback estelar de los Steelers estuvo activo todo el partido al completar 36 de 50 pases y sólo le iban a interceptar un envío.

Roethlisberger encontró a su receptor Mewelde Moore con pase de cinco yardas en el primer cuarto, y en el segundo cuarto hizo contacto con Antonio Brown con envío de siete, ambos para anotación.

La victoria permitió a los Steelers (6-2) consolidarse en el primer lugar de la División Norte de la AFC después de conseguir el cuarto triunfo consecutivo tras un inicio de temporada de dos derrotas en fila.

Esta vez la magia del brazo de Brady no fue suficiente para que los Patriots pudiesen superar la prueba de fuego de los Steelers sus grandes rivales en la AFC.

Además Brady no estuvo brillante al quedarse con 24 pases completados de 35 lanzamientos por aire, para ganancia de sólo 198 yardas, colocó dos envíos de anotación y no le interceptaron ningún ovoide.

La derrota dejó a los Patriots (5-2) con la segunda de la temporada y rompieron una racha de tres victorias consecutivas para seguir de líderes en la División Este de la AFC a la espera de lo que hagan mañana, en Toronto, los Bills de Buffalo que se enfrentan en tierra canadienses a los Chiefs de Kansas City.