El estado sureño de Tenesí acordó el lunes dejar de aplicar un nuevo toque de queda usado para desalojar a manifestantes de los terrenos que rodean el capitolio estatal.

Los manifestantes acudieron a una corte federal para solicitar una orden de restricción temporal contra el gobernador Bill Haslam, con el argumento de que el toque de queda y los arrestos de decenas de partidarios en la Plaza Legislativa violaban sus derechos de libre expresión y libre asamblea.

El alto consejero de la fiscalía general del estado Bill Marett anunció al principio de la audiencia ante la jueza Aleta Trauger que el estado no rebatiría los esfuerzos para cancelar la medida.

Trauger dijo que ya había decidido conceder la orden de restricción porque el toque de queda era una "clara restricción a priori de los derechos de libre expresión".

Policías estatales usaron el toque de queda impuesto el jueves para arrestar a 29 personas la madrugada del viernes y a 26 el sábado.

En ambas ocasiones, un magistrado de Nashville se rehusó a encarcelar a los manifestantes, con el argumento de que el estado no tenía causa probable para justificar el arresto. Fueron puestos en libertad con citatorios.

Los manifestantes de Nashville son parte del movimiento Ocupemos Wall Street, que comenzó hace seis semanas en Manhattan para denunciar la influencia de las corporaciones en el gobierno y la desigualdad económica. Se ha extendido a otras ciudades de Estados Unidos y del mundo.

Marett dijo que su oficina se reunirá con los manifestantes para lograr un acuerdo sobre asuntos de salud y seguridad.