Un oficial y tres agentes de la Policía hondureña, incriminados en el asesinato de dos jóvenes universitarios la semana pasada, se habrían fugado tras recibir un permiso de uno de sus superiores, informó hoy una fuente oficial.

"A estos muchachos se les dio un permiso para que se presentaran hoy al mediodía y aún no lo han hecho, y no sabemos todavía las circunstancias en la que se autorizó esa salida", dijo a los periodistas el portavoz de la Secretaría de Seguridad, Silvio Inestroza.

La rectora de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), Julieta Castellanos, madre de uno de los universitarios asesinados, dijo a Efe que le ha hecho saber su "indignación al presidente Porfirio Lobo", quien le había "prometido" que se aplicaría la ley contra los policías implicados en el crimen.

Los implicados son el subinspector Carlos Galeas Cruz y los policías Wilfredo Figueroa, Arnulfo Padilla y José Rubén Pozo, quienes el pasado día 22 habrían ultimado a los universitarios, Carlos Pineda Rodríguez y Rafael Alejandro Vargas Castellanos, hijo de la rectora de la Unah.

Castellanos indicó que Lobo; el fiscal general del Estado, Luis Rubí, y el secretario de Seguridad, Pompeyo Bonilla, le "prometieron" que los cuatro policías involucrados en el crimen "no escaparían".

Además, el fiscal Rubí "desde el viernes pasado le informó al presidente Lobo que las pruebas de ADN recogidas de una de las patrullas de la Policía dieron positivo que se trata de la sangre de Rafael Alejandro", agregó.

Según investigaciones preliminares de la Dirección Nacional de Investigación Criminal y el Ministerio Público, hay elementos probatorios y testimonios que incriminan a los policías como autores del crimen.

La hipótesis que se maneja, es que Vargas Castellanos y Pineda Rodríguez eran perseguidos por una motocicleta policial y que no atendieron un retén, por lo que los agentes dispararon contra el vehículo en el que se conducían los universitarios.

Al parecer, las balas alcanzaron a herir a Vargas Castellanos y cuando los policías se dieron cuenta de lo ocurrido, terminaron matando a los dos estudiantes.

Los cuerpos sin vida de los jóvenes aparecieron en la periferia de la capital, mientras que el vehículo en que se conducían fue hallado en otro lugar.

Las autoridades de la Secretaría de Seguridad han reconocido que los policías están involucrados en el asesinato de los dos estudiantes y aún así les dieron permiso para salir de la posta policial donde estaban asignados.

Inestroza dijo que se desconoce el paradero de los cuatro policías implicados en el doble crimen, pero aseguró que se deducirán responsabilidades a los responsables de otorgar el permiso a los incriminados.

Añadió que los cuatro implicados estaban bajo el resguardo del jefe de la Policía Metropolitana de Tegucigalpa, Jorge Barralaga Hernández.

Agrego que la Policía Nacional hace las gestiones para que se emita una alerta migratoria para la captura de los cuatro miembros de la Policía.

La rectora de la Unah también repudió el hecho de que aún con las "pruebas científicas las autoridades han sido incapaces de presentar el requerimiento fiscal" contra los presuntos responsables de la muerte de los dos universitarios.

"Quién manda en el país, qué institución es la que toma las decisiones", se preguntó Castellanos.

El asesinato de los universitarios ha avivado un movimiento en la Unah para exigir que el crimen se esclarezca, se haga justicia y cese la violencia contra los jóvenes.