Ex recolector de basura y con aspiraciones en educación física, el brasileño Solonei Silva se declaró el domingo orgulloso de su pasado y del presente tras ganar la medalla de oro en el maratón masculino de los Juegos Panamericanos.

Un jalón a mitad de la prueba de los 42 kilómetros fue más que suficiente para que Silva asumiera la punta y no la soltara el resto de la competencia hasta llevarse la presea dorada con tiempo de 2 horas, 16 minutos y 37 segundos.

A 35 segundos llegó el colombiano Diego Colorado (2:17.13) para quedarse con la plata, mientras que su compatriota Juan Cardona terminó tercero con 2:18.20 para amarrar el bronce.

Colorado y Cardona le dieron una doble alegría a su país, pero Silva — que apenas hace un par de años dejó su duro trabajo en las calles para dedicarse al deporte de alto nivel — le regaló a Brasil el oro y envió un claro mensaje de superación en el último día de las justas.

"Esta medalla la gané con sacrificio, con una preparación de cuatro meses", destacó Silva, de 29 años, a la AP. "Siempre me preguntan de mi pasado y yo contesto lo mismo: me siento muy orgulloso de él y ahora quiero seguir trabajando duro como atleta y prepararme en la educación física".

Silva es oriundo de Penápolis, un poblado que pertenece al estado brasileño de Sao Paulo. Allí trabajaba como empleado de la empresa recolectora de basura.

Sus condiciones físicas vienen precisamente de esa labor en las calles, en que tenía que correr detrás de los camiones para cargar las bolsas de desperdicios.

Pero hace dos años decidió hacer una prueba para ingresar a las altas competencias y aprobó el examen.

A Silva lo dirige el mismo entrenador de Kleberson Davide, quien ganó hace dos días la medalla de plata en los 800 metros hombres.

Silva tuvo también que prepararse para correr en una ciudad que está a 1.550 metros sobre el nivel del mar.

"Sentí la altura especialmente en los últimos kilómetros y quizás por eso no se pudo hacer un mejor tiempo", explicó. "Se hizo el mejor esfuerzo y creo que cumplí al país".

La carrera arrancó en una mañana soleada y fresca, pero los atletas coincidieron en señalar que a medida que fueron pasando los minutos comenzaron a sentir calor.

Silva aseguró la prueba desde el kilómetros 20 al escaparse de un grupo de unos ocho competidores y, a un cuarto de hora para el final, ya sabía que tenía el oro en el bolso. Alguien le entregó una bandera brasileña que levantó por lo alto al llegar a la meta.

Después celebró un momento bailando samba. El presidente mexicano Felipe Calderón, quien presenció la competencia, lo llamó y le dio un abrazo.

Silva repitió el oro brasileño en el maratón de hombres, que en Río de Janeiro 2007 ganó su compatriota Franck Caldeira.

El brasileño ratificó su condición de favorito en la competencia, a la que llegó con el mejor tiempo del año (2:11.32).

Cuando se cumplieron las tres vueltas, Silva le llevaba una diferencia de 1.15 minutos a un grupo integrado por Cardona y Colorado, el guatemalteco José Amado García, el peruano Constantino León, el puertorriqueño Luis Rivera y el mexicano Carlos Cordero.

"Fue una carrera en que estuvimos allí (con posibilidades) hasta el kilómetro 20, cuando el brasileño dio el jalón", explicó Colorado. "Tratamos de buscarlo hasta el kilómetro 25, pero no se pudo".

"Creo que se hizo una gran carrera. Cuando quedamos Juan y yo con el guatemalteco, apretamos", agregó. "El segundo y tercer lugar es bueno para Colombia y hay que seguir haciendo cosas buenas".

García, quien había ganado plata en Río de Janeiro, fue quinto con 2:20.27, detrás del boricua Rivera (2:19.06). El mexicano Cordero llegó sexto con 2:20.49.

"No pudimos soportar el ritmo del brasileño", dijo Cordero.

"Esto desmoraliza", prosiguió Cordero, quien estaba tan desilusionado que hasta previó dedicarse a otra actividad. "Quise abandonar la carrera a los 30 kilómetros, pero mi familia me esperaba en la meta".

Previamente su compañero Tomás Luna también lamentó ante la prensa no haber podido responder a las expectativas en Guadalajara. Luna no pudo contener las lágrimas y se retiró de la mesa de conferencia con un calambre muscular.

El ecuatoriano Franklin Tenorio, de 42 años y el más experimentado de la prueba, terminó 13ro con tiempo de 2:28.25.

"Se hizo el mejor esfuerzo y ahora a pensar en la posibilidad de los Juegos Olímpicos", afirmó a la AP el ecuatoriano, cuarto en el maratón de Winnipeg 1999.

Brasil también había ganado el oro en el maratón femenino con Adriana da Silva en la apertura del atletismo.