La cumbre de la Mancomunidad de Naciones (Commonwealth) celebrada en la ciudad australiana de Perth concluyó hoy con tibios acuerdos en defensa de los derechos humanos y el estado de derecho, pero con el compromiso de reformar la organización.

La anfitriona y primera ministra australiana, Julia Gillard, admitió en la rueda de prensa de clausura que "no ha sido fácil" alcanzar consensos, especialmente por la diversidad de puntos de vista de los 54 países miembros del bloque, que incluyen a cinco miembros del G20 y naciones entre las más pobres del planeta.

El secretario general de la organización, Kamalesh Sharma, quien ha sido reelegido para otros cuatro años, consideró la reunión de tres días como un "hito" y aseguró que la Commonwealth se encamina hacia sus objetivos de modernización y fortalecimiento.

El más importante de los acuerdos alcanzados en esta cumbre ha sido para los analistas políticos el proveer a la organización la capacidad de dictar intervenciones tempranas en los países miembros donde haya una merma de las libertades fundamentales.

También se dio luz verde a la redacción de un nuevo estatuto que refleje los valores, principios y aspiraciones del grupo.

Pero la propuesta de crear la figura del comisionado de derechos humanos se vio frenada por la oposición de algunos países miembros y se devolvió para que sea replanteada.

Asimismo, 16 naciones que tienen a la reina Isabel II como jefa de Estado se comprometieron a modificar la ley de sucesión al trono ingles y eliminar las desigualdades de genero.

Australia anunció una donación de más de 53 millones de dólares para la lucha contra el polio.

Gillard también afirmó que el encuentro ha permitido progresar en asuntos como la seguridad alimentaria y el cambio climático.

"Ha sido una agenda exigente con un fuerte enfoque en la reforma, pero creo que estos asuntos se han abordado de forma completa, equilibrada y efectiva", señaló Sharma.

La cumbre de Perth se recordará además por la crisis de la aerolínea Qantas, que ha afectado a 17 jefes de Gobierno y numerosos delegados y periodistas.

La próxima cita de este organismo internacional será en Sri Lanka, dentro de dos años.

La Commonwealth es una asociación voluntaria de 54 Estados soberanos que, con la excepción de Mozambique y Ruanda, comparten lazos históricos con el Reino Unido.

Fiyi, gobernada por los golpistas que se hicieron con el poder en 2006, fue suspendido hace dos años por retrasar a 2014 las elecciones democráticas, mientras que Zimbabue abandonó el bloque en 2003 después de su suspensión.