Tres millones de votantes kirguises acuden desde primera hora de hoy a los colegios electorales para elegir al tercer presidente de su historia reciente tras haber derrocado en dos revoluciones a los dos anteriores.

Los 2.289 colegios electorales abrieron sus puertas a las 08.00 hora local (02.00 GMT) y no cerrarán hasta las 19.00 horas (13.00 GMT).

Dos horas después del arranque de la jornada, el tres por ciento de los electores habían acudido a votar, informó la Comisión Electoral Central (CEC), citada por los medios locales.

La jornada transcurre entre fuertes medidas de seguridad dada la inestabilidad que ha caracterizado a esta república centroasiática en los últimos tiempos, testigo de sangrientas revueltas en abril de 2010 para derrocar al entonces presidente Kurmanbek Bakíev y de los violentos enfrentamientos étnicos en el sur del país poco después.

El Ministerio de Interior kirguís teme complicaciones a lo largo de la jornada o a su término, toda vez que varios candidatos ya han declarado que no reconocerán los resultados de los comicios si se percatan del uso del recurso administrativo (de las autoridad vigente) o falsificaciones.

Un total de 6.500 policías (más de 4.000 en el sur del país) y hasta 7.000 voluntarios han sido movilizados para garantizar que la jornada transcurra sin incidentes.

La primera denuncia de juego sucio, sin embargo, no se ha hecho esperar en la región sureña de Osh, donde el líder de la campaña juvenil para garantizar la limpieza de los comicios, Timur Shaijutdinov, se quejó de que "los votantes son llevados en masa en microbuses hasta los colegios electorales".

Las autoridades regionales de Osh, mientras tanto, llaman a la población a no acentuar las diferencias entre el Sur y el Norte del país, a no atender a las amenazas de los gobernantes locales y a no mercadear con su voto.

"Llamo a todos a que las elecciones no dividan al pueblo, no agraven la cuestión Norte-Sur. No permitan que los resultados de las elecciones sean desvirtuados para obtener el poder. No olviden que cualquier impedimento a la libertad del voto puede desembocar en conflictos", dijo el alcalde de Osh, Melisbek Mirzakmatov.

Mirzakmátov instó a sus conciudadanos a "no dejarse presionar por los burócratas ni por las amenazas de las autoridades locales, no vender su voto y votar con buenas intenciones y de acuerdo a su deseo personal".

El gran favorito para alzarse con la victoria es Almazbek Atambáyev, actual primer ministro y antiguo líder opositor, miembro del Partido Socialdemócrata de Kirguizistán, que tiene además buena prensa tanto en Rusia como en Occidente.

Atambáyev, sin embargo, fue denunciado por trato de favor, como actual jefe de Gobierno, por los otros dos candidatos fuertes, Adaján Madumárov y Kubatbek Baibólov, que tienen su granero de votos en el inestable sur, patria chica del expresidente Bakíev.