El candidato presidencial del partido conservador gobernante en Bulgaria estaba al borde de una victoria, luego que sondeos a boca de urna indicasen que él es el ganador de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el domingo, y su rival socialista admitió la derrota.

Una encuesta realizada a la salida de las casillas de votación por la agencia Alpha Research dio a Rosen Plevneliev 54,8% de los votos, mientras que 45,2% depositaron sus votos por Ivailo Kalfin. Otros dos sondeos ofrecieron un margen similar.

Kalfin admitió su derrota tras anunciarse los resultados de los sondeos.

"El resultado es claro: no ganamos las elecciones", dijo.

Aunque la mayor parte del poder en Bulgaria está en manos del primer ministro y el parlamento, el presidente es jefe de las fuerzas armadas y puede vetar leyes y firmar tratados internacionales.

Con 50% de los votos contados, la Comisión Electoral Nacional le dio a Plevneliev 54,1%, y a Kalfin 45,9%. La comisión estimó que la asistencia a las urnas fue de 42%.

Plevneliev, de 47 años, es un ex empresario que ha sido elogiado por implementar una serie de proyectos de infraestructura como ministro de desarrollo regional en el actual gabinete. Ha prometido reducir el déficit presupuestario y promover políticas favorables a los negocios en el país, el cual atraviesa una crisis económica.

"El futuro europeo de Bulgaria significa que el presidente debería garantizar oportunidades iguales de desarrollo para todas las regiones del país", dijo Plevneliev tras depositar su voto el domingo.

El resultado significa que el partido gobernante ha fortalecido su control de los principales puestos políticos del país, lo que pudiera permitirle implementar amplias reformas.

El ganador reemplaza al socialista Georgi Parvanov, un frecuente crítico del gobierno y quien usó sus poderes para vetar leyes claves e importantes nombramientos judiciales y económicos.

Si se confirma la victoria de Plevneliev, comenzaría su período de gobierno el 23 de enero.