Las autoridades de Tailandia elevaron hoy a 381 el número de muertos causados por las inundaciones que afectan a provincias de la meseta central y a zonas de Bangkok, donde según el Gobierno la situación tenderá a mejorar en los próximos días.

El Centro para la Prevención y Mitigación de Desastres indicó que, además, otras dos personas permanecen dadas por desaparecidas y que 144 comarcas de 26 provincias permanecen anegadas.

En Bangkok, de la que de acuerdo a informaciones publicadas por la prensa local se han marchado durante los últimos cinco días cerca de un millón de residentes del total de 12 millones que pueblan la metrópoli, las inundaciones afectan a nueve de distritos de los 50 en los que está dividida la capital tailandesa.

La primera ministra, Yingluck Shinawatra, ha instado a la gente de Bangkok a tener paciencia y condenado la destrucción de algunos diques de protección por parte de grupos de vecinos irritados por la gradual subida del nivel del agua en sus barrios.

"Hay que tener paciencia. Creemos que la situación mejorará a partir del lunes", dijo la jefa del Gobierno.

Esta misma semana, la primera ministra admitió que su Gobierno estaba desbordado por el alcance del desastre y predijo que áreas de Bangkok estarían anegadas hasta un mes a causa del enorme caudal de agua que descendía desde la meseta central en dirección al golfo de Tailandia y por el desbordamiento del río Chao Praya.

La población de Bangkok, ubicada a unos 20 kilómetros al norte de la desembocadura del río metrópoli y en la por todos lados hay muros hechos con sacas de arena, se ha preparado durante semanas para afrontar un eventual desastre.

Los expertos que asesoran al Gobierno estiman que el volumen de agua que amenaza la urbe es al menos de 4.000 millones de metros cúbicos, pero precisan que éste podría ser de hasta 15.000 millones de metros cúbicos, cantidad que supera con creces la capacidad de los canales de Bangkok, por los que a diario pueden circular unos 250 millones de metros cúbicos.

Aunque la mayor parte de la zona central de Bangkok ha escapado de momento a las inundaciones, si en cambio el agua ha anegado áreas del norte y del este con una alta densidad de población.

El director del Centro de Operaciones para las Inundaciones y a su vez ministro de Justicia, general Pracha Phomok, avisó hoy de que el nivel del caudal de agua del río subirá en las próximas horas, por lo que se pueden producir nuevos desbordamientos.

Varios gobiernos, incluidos los de España, el Reino Unido y Alemania, han aconsejado a sus respectivos ciudadanos que pospongan los viajes a Bangkok y otras provincias afectadas que no sean esenciales

Estas inundaciones, consideradas las peores que se registran en el país asiático en medio siglo, han obligado a más de 150.000 personas a refugiarse en improvisados centros de acogida.

El desastre, cuyo coste económico rebasará los 6.000 millones de dólares, comenzó a finales del pasado julio con el desbordamiento de ríos y pantanos del norte y la región central, a causa de las copiosas lluvias del monzón y de tres tormentas tropicales seguidas.

El número de personas damnificadas por las inundaciones ronda los 2,5 millones y al menos 700.000 han recibido atención médica a causa de infecciones y otras enfermedades contraídas por contacto o consumo de agua contaminada.