El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, ha dejado hoy claro que España tiene que seguir apostando por la reducción del déficit y no puede cambiar su rumbo, pero ha pedido a los países "que tienen margen" que pongan en marcha planes de estímulo urgentes para relanzar la economía global.

Zapatero ha hecho esta petición en el plenario de la Cumbre Iberoamericana, donde ha resumido los acuerdos alcanzados por la UE el pasado miércoles, "el plan más ambicioso que Europa ha conocido" para hacer frente a la crisis de la deuda soberana.

Ha confiado en que ese plan, junto a las medidas que se adopten la próxima semana en el G20, permitan superar las "alarmas y luces rojas" de los últimos meses y restaurar la confianza, clave para que la economía no se detenga.

Las instituciones y los países europeos, ha asegurado Zapatero, afrontan la crisis de su deuda soberana conscientes de su responsabilidad no sólo con sus ciudadanos, sino con el conjunto de la economía global.

"Sabemos que si no acertamos y tenemos fortaleza en la respuesta, puede originar un efecto muy negativo en toda la economía mundial y, por supuesto, en Latinoamérica", ha alertado.

El jefe del Ejecutivo español ha reconocido que se trata de una crisis "grave, la más seria que ha afrontado Europa desde la Segunda Guerra Mundial", pero ha recordado también que tiene sus orígenes en la crisis financiera originada en 2008 en Estados Unidos.

Tras años intentando dar respuestas y tomar decisiones, las medidas acordadas el miércoles por los socios europeos garantizan la existencia de fondos que actuarán como un "cortafuegos" para evitar la amenaza de contagio de la crisis de Grecia, ha manifestado.

El "gravísimo" problema de deuda que representa este país ha exigido al resto de socios europeos poner a su disposición ingentes recursos, ha explicado a los miembros de la comunidad iberoamericana reunidos en Asunción, donde también están presentes las máximas autoridades portuguesas.

Zapatero ha confiado en que los esfuerzos de la UE, junto a los que se cierren en la cumbre del G20 que se celebrará en Cannes (Francia), devuelva la confianza de los mercados.

Una confianza que exigirá a países como España mantener sus políticas de austeridad.

"Los países que tenemos que seguir apostando por la consolidación fiscal no podemos cambiar nuestro rumbo, pero los países que tienen margen para incentivar la actividad económica tienen que adoptar planes de estimulo urgentes, si no la economía mundial se verá globalmente afectada", ha advertido.