El gobierno chileno no descartó el sábado una eventual erupción mayor del volcán Hudson, ubicado al sur del país, y mantuvo el alerta roja en la región pese a que disminuyó la actividad sísmica y la nube de humo que emana sólo tiene una leve cantidad de cenizas.

Así lo informó el ministro de Minería, Hernán de Solminihac, quien se encuentra dirigiendo el monitoreo de la situación desde la ciudad de Coyhaique, capital regional de la undécima zona de Aysén, unos 1.650 kilómetros al sur de Santiago.

"La alerta roja se mantiene, por lo tanto la zona de exclusión de 45 kilómetros se mantiene", dijo el ministro en declaraciones a radio Cooperativa de esta capital.

Apuntó que la actual situación amerita mantener el alerta pese a que el volcán de 1.900 metros de altura no ha aumentado su actividad eruptiva.

De Solminihac señaló que en torno del volcán, situado a 170 kilómetros al sur de Coyhaique, hay seis equipos de monitoreo de la actividad sísmica del Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomín).

El Sernageomín consignó en su último reporte que sólo se ha registrado un sismo por hora en comparación con el miércoles, día en que se declaró el alerta, cuando se registraron hasta 18 movimientos por hora.

En prevención de un aumento de la actividad eruptiva, las autoridades evacuaron a 138 personas que vivían en las cercanías del volcán. Sólo seis personas, pequeños agricultores, se han resistido a abandonar el lugar para no dejar abandonados a sus animales.

La última erupción del Hudson en 1991 se caracterizó por una violenta emanación de cenizas que provocó una masiva mortandad de animales.

Para evitar que esa situación se repita las autoridades tienen contemplado un plan de evacuación de las 12.000 cabezas de ganado en que se estima la población animal de la región. Eso se producirá si aumenta la cantidad de cenizas, que hasta el momento sólo es leve y no ha causado mayores problemas.

La nube de humo disminuyó su altitud a unos 3,5 kilómetros y se esparce hasta ahora sólo por territorio chileno.