La seguridad ha mejorado en Afganistán a tal grado que existe una base "sólida" para la transición de las tareas de seguridad y estabilidad en ese país al Gobierno de Kabul, según un informe divulgado hoy por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

Los logros en materia de seguridad en los últimos seis meses han establecido "una base sólida para la transición de responsabilidades de seguridad hacia el Gobierno afgano", de acuerdo con el informe semestral que el Pentágono envió este viernes al Congreso.

Las fuerzas internacionales en Afganistán (ISAF), bajo el mando de la OTAN, han registrado "importantes logros de seguridad, revirtiendo las tendencias de violencia en buena parte del país (excepto en la frontera con Pakistán), y han comenzado la transición de la seguridad afgana" en siete áreas, dijo el documento, que actualiza el entregado en abril pasado.

Sin embargo, el análisis indicó que los ataques transfronterizos han incrementado y los "santuarios" de los grupos insurgentes en Pakistán, sumado a las limitaciones del Gobierno afgano, presentan un riesgo significativo para la estabilidad en Afganistán a largo plazo.

La insurgencia liderada por los talibanes se adapta y mantiene "una capacidad de recuperación significativa", recurriendo a un mayor uso de explosivos caseros, ataques "de alto perfil" y asesinatos de funcionarios del Gobierno afgano, advirtió el informe.

Por otra parte, señaló que las limitaciones del Gobierno afgano "ponen en riesgo el progreso" logrado hasta ahora.

"La capacidad del Gobierno afgano se ha visto limitada por varios asuntos, incluyendo la disputa política en la Cámara baja del Parlamento afgano, la perenne ausencia de un programa del Fondo Monetario Internacional, corrupción generalizada y la falta de progreso político para poner en marcha las reformas clave" anunciadas en julio de 2010, indicó el Pentágono.

Aún frente a todos estos retos, gracias a los esfuerzos del Gobierno afgano, "en estrecha cooperación con EE.UU. y la comunidad internacional, siete áreas, incluyendo las ciudades principales de Kabul, Herat y Mazari Sharif, comenzaron el proceso de transición" en julio pasado, precisó el informe.

"La transición sigue su curso sin que haya indicios de que los grupos insurgentes intenten torpedear el proceso", señala el informe de 147 páginas colgado en la página web del Pentágono.

Entre los logros enumerados en el informe figura el ataque en Pakistán del pasado 2 de mayo en el que murió el cabecilla de Al Qaeda, Osama bin Laden, que "envió una señal a todos, incluyendo los talibanes, de que EE.UU. está comprometido con el cumplimiento de su objetivo de interrumpir, desmantelar y eventualmente derrotar a Al Qaeda y sus afiliados".

En la actualidad, Estados Unidos mantiene a unos 100.000 soldados en Afganistán, una década después de invadir ese país tras los ataques terroristas de 2001.

El Gobierno de Washington sigue adelante con sus planes de retirar a la mayor parte de sus tropas de Afganistán para finales de 2014.

A corto plazo, unos 10.000 soldados estadounidenses se retirarán de Afganistán para finales de este año y los 33.000 adicionales que envió el presidente de EE.UU., Barack Obama, se retirarán para finales de septiembre de 2012, lo que dejará un contingente de cerca de 68.000 soldados, según el informe.