La reina Isabel II y su esposo el príncipe Felipe concluyeron el sábado su visita por Australia ante decenas de miles de adeptos que les desearon buen viaje durante una gran comida junto a un río.

La monarca británica de 85 años dijo a la multitud de comensales que estaban en el banco del río Swan, en la ciudad costera occidental de Perth, que regresará a Londres con "cariñosos recuerdos" de su 16ta visita a Australia desde 1954.

Poco después abordó un avión privado para emprender las 18 horas de vuelo de regreso a casa.

La reina efectuó una visita de 10 días para inaugurar la reunión bianual de todos los jefes de gobierno de la Commonwealth o Comunidad Británica de Naciones, en Perth, el viernes. Los 53 países representados son en su mayoría antiguas colonias del imperio británico.