Menos de un mes antes de los Juegos Panamericanos, la participación de México en el basquetbol era incierta por problemas entre los dirigentes de este deporte, pero sus jugadores se sobrepusieron y el sábado se clasificaron a una final del continente por primera vez en 20 años.

No fue sino hasta el 20 de septiembre cuando el secretario general de FIBA Américas, Alberto García, confirmó que se jugaría el torneo, pero antes de ese instante hubo una amenaza de que se suspendiera porque la representación americana de la Federación Internacional de Básquetbol avala a una entidad del baloncesto y el Comité Olímpico a otra.

"No sabíamos si habría baloncesto, se hablaba de eso, pero Ademeba (la organización reconocida por FIBA) trabajó duro, nos juntaron y se habló con la gente que debería estar", dijo el capitán del equipo, Víctor Mariscal. "Nosotros lo que queríamos era trabajar duro para poder levantar el nombre del baloncesto en México".

Tras el acuerdo entre las dos entidades se nombró entrenador nacional al español Sergio Valdeomillos, quien venía luego de una carrera de casi 20 años en las ligas profesionales de su país, incluido un paso por la ACB con el Granada.

"Hace 20 días, cuando aterricé en este país decidimos en el equipo que no íbamos a hablar de política deportiva porque eso no nos corresponde a nosotros, lo que como equipo podemos hacer es hacer lo mejor y tratar de intentar que el básquetbol de México se una", dijo Valdeomillos.

"Lo que puedo decir es que yo vengo de un país donde hay 50 millones de habitantes y somos campeones del mundo en básquetbol, México tiene 100 millones de personas y hay talento para hacer muchas cosas", agregó el estratega español.

España fue campeón mundial de báquetbol en 2006, aunque en el mundial del año pasado en Turquía terminó en sexto puesto. Estados Unidos es el reinante campeón mundial y olímpico.

El talento, al menos para ir por medallas, parecía ser lo que le faltaba a este equipo mexicano. Su único jugador en la NBA es Eduardo Nájera de los Bobcats de Charlotte, quien coqueteó con la selección hasta el final y al inicio de los Juegos se autodescartó para participar, alegando problemas para conseguir un seguro médico.

Otros jugadores destacados, como Gustavo Ayón del Fuenlabrada español o el escolta de la Universidad de California en Berkeley, Jorge Gutiérrez, declinaron antes de los Panamericanos.

"Eduardo es un buen jugador, ahí está su trayectoria, pero no haré leña del árbol caído. El tomó su decisión, me siento dolido, porque hubiera ayudado, Ayón también habría ayudado, pero no están y no pasa nada, hay que respetarlos, sus motivos tendrán", dijo Valdeomillos a The Associated Press.

"Yo no sé el porqué de las cosas en este país, llevo poco tiempo aquí, pero tuve que enfrentar esto con los que están", agregó.

En el torneo, México comenzó con una dolorosa derrota por cuatro puntos ante Puerto Rico, pero luego ha sacado triunfos por 14, 27 y 16 puntos ante Canadá, Argentina y Estados Unidos, que lo pusieron en su primera final Panamericana desde La Habana 1991, cuando los boricuas les negaron el oro.

"Sirve para reflexionar, tomando en cuenta que las cosas no se han hecho bien hay gran mérito porque Brasil y Argentina tienen grandes proyectos a mediano y largo plazo, que es como se deben hacer las cosas y en México; ahora se ha dado un paso adelante, ojalá se pudiera ver a nivel mundial que México es medalla de oro, sería un orgullo ayudar a que los mexicanos puedan cambiar y que esto sea una potencia", concluyó Valdeomillos.