El poder del bate latinoamericano se hizo sentir una vez en la ofensiva de los Cardenales de San Luis para ayudarlos a conseguir el undécimo título de la Serie Mundial del béisbol de las Grandes Ligas después de ganar por 6-2 a los Vigilantes de Texas en el decisivo séptimo partido.

El tercera base David Freese, que tiene como mentor dentro del equipo al primera base dominicano Albert Pujols, iba a ser el que abriese el primer episodio con un doble impulsador de dos carreras que puso el empate en la pizarra.

Junto al ganador del premio de Jugador Más Valioso (MVP) del Clásico de Otoño, el receptor puertorriqueño Yadier Molina también puso el bate oportuno en los momentos claves al producir dos carreras.

Molina empezó a surgir en el quinto episodio cuando fue a la caja registradora y recibió pasaporte con la casa llena para remolcar al guardabosques Allen Craig y poner en la pizarra el parcial de 4-2.

Mientras que en el séptimo episodio pegó sencillo por el jardín central para permitir al guardabosques Lance Berkman pisar la registradora con la carrera que selló la victoria.

Molina, un veterano de siete temporadas, y de 29 años de edad, con salario de 5,3 millones de dólares, tuvo tres viajes a la caja de bateo y pegó en dos ocasiones para remolcar dos carreras, y dejar en .333 su promedio de bateo.

El receptor boricua, que consiguió su segunda Serie Mundial con los Cardenales, la primera fue en el 2006, también hizo como ya es habitual en él una gran labor defensiva en la receptoria desde donde puso "out" al segunda base de los Vigilantes Ian Kinsler en el episodio inicial para evitar que hiciese daño.

Las acciones de Molina fueron alabadas por el piloto de los Cardenales, Tony La Russa, al concluir el partido cuando dijo que el "out" en primera episodio de Kinsler iba a ser de gran valor.

Pujols, que se ha convertido en una imagen de los Cardenales con sus 11 campañas dentro del equipo, pisó dos veces la registradora, y reconoció que la remontada que el equipo inició el pasado septiembre tuvo la mejor compensación posible con el título de campeones, el segundo que consigue desde que está en con el equipo.

El toletero dominicano, que ya puede convertirse en agente libre y haber jugado el último partido con los Cardenales, destacó que era un orgullo pertenecer al equipo y proclamarse campeón.

Pujols tuvo dos oportunidades con el bate, se fue sin hacer contacto con la bola, pero anotó dos carrera de los Cardenales.

El primera base dominicano, que a sus 31 años se le acaba el contrato con los Cardenales por 14,5 millones de dólares, brilló en el tercer juego de la serie al pegar tres cuadrangulares.

Pujols, que se convirtió en el tercer jugador que lo consigue en la historia de las Serie Mundiales para unirse a Babe Ruth --lo hizo dos veces-- y Reggie Jackson, esta vez no pegó de hit, y dejó en .240 su promedio de bateo.

El toletero dominicano ha pegado 445 jonrones, remolcado 1.329 carreras y tiene promedio de bateo de .328 en 11 temporadas en las mayores con los Cardenales.

Su compatriotas, el campocorto Rafael Furcal y el relevista intermedio Octavio Dotel, que llegaron a mitad de temporada en traspasos con los Dodgers de Los Ángeles y los Azulejos de Toronto, respectivamente también fueron un gran apoyo para los Cardenales.

Furcal y Dotel asimilaron el carácter luchador y ganador de los Cardenales para ver cumplido el gran sueño de lograr su primer título de la Serie Mundial como profesionales.

El campocorto dominicano viajó tres veces a la caja de bateo, pegó dos imparables y remolcó una carrera, además de mantener su buen nivel en el juego defensivo.

En el montículo, brilló una vez más la serpentina del relevo intermedio de Dotel, que sacó los dos últimos "outs" del séptimo episodio, pero mojó la pólvora enemiga con nueve envíos, seis perfectos para dejar en 4,91 su promedio de efectividad.

La otra cara de la moneda se dio con los latinoamericanos de los Vigilantes, que en el partido más importante de la Serie Mundial no iban a tener protagonismo con los toleteros dominicanos Adrián Beltré y Nelson Cruz, silenciados por el pitcheo de los Cardenales.

Beltré, que había sido pieza clave hasta el sexto partido, no pudo concretar su ataque y esta vez el swing del dominicano, veterano de 14 campañas, no funcionó a pesar de ser el líder con promedio de bateo de .381 (8-21) y conseguir 13 bases en la serie.

El tercera base dominicano se fue de 3-0 y no tuvo el brillo que la organización de los Vigilantes necesitaban, y que esperaban de él desde que lo firmaron durante el invierno pasado por cinco años y 80 millones de dólares.

Si Beltré tuvo la pólvora mojada, su compatriota Nelson Cruz, otro que perfilaba como uno de los jugadores clave en la Serie Mundial, se fue de 4-0.

Cruz no sólo se estaba convirtiendo en un bate poderoso dentro de la competición por el título del Clásico de Otoño, sino que en la defensa el guardabosques derecho era prácticamente insuperable.

El parador en corto venezolano Elvis Andrus tuvo de 2-0, con anotación en el primer episodio y su compatriota el receptor Yorvit Torrealba, que salió como emergente, tuvo una oportunidad con el bate y no hizo contacto con la bola.

Mientras que en el montículo, el dominicano Alexi Ogando sacó un "out" y lo hizo por la vía del ponche, para cerrar el octavo episodio.