El presidente ecuatoriano Rafael Correa se retiró el sábado del salón donde se realizaba la XXI Cumbre Iberoamericana durante el discurso de la representante para América Latina del Banco Mundial (BM).

Correa dijo que abandonaba el lugar para "no tener que escuchar" a Pamela Cox y agregó que esa institución "ha sido heraldo del neoliberalismo" y "chantajeó abiertamente a mi país", sin dar más precisiones.

"¿Por qué tenemos que escuchar al Banco Mundial en estos foros?", preguntó Correa en una breve intervención que solicitó antes de que tomara la palabra Cox en la sesión de la cumbre que se realiza en la capital paraguaya.

"¿Cuándo nos escucharán a nosotros?", continuó Correa, quien recordó que el BM canceló un préstamo concedido a Ecuador porque "había cambiado la política económica del país" luego de su llegada al gobierno. "Al menos, que empiecen pidiéndonos disculpas", enfatizó.

El presidente anfitrión, Fernando Lugo, le explicó que se trataba de un foro plural y que había que estar dispuesto a recibir distintas opiniones; pero el mandatario ecuatoriano mantuvo su posición y anunció: "Me retiraré de sala para no tener que escuchar a la señora Pamela Cox".

Inmediatamente abandonó el salón, mientras se escuchaban algunos aplausos, y sólo regresó cuando Cox había finalizado su intervención.

Al regresar al salón, Correa leyó algunos fragmentos de su libro "Ecuador: De Banana Republic a la no República", publicado en 2009. Eligió unas páginas en las que relata sus peripecias cuando asumió el Ministerio de Economía de su país en 2005 y debió negociar con el BM el préstamo que luego fue denegado.

"Tuve que ir a Washington y Pamela Cox me dijo que el cheque de 100 millones de dólares fue cancelado porque yo había cambiado unas condiciones en las que las garantías provenían de los recursos de nuestro petróleo. Entonces, cuando fui presidente en 2007 tuve que expulsar de Ecuador al representante del Banco Mundial".

"Presidente Lugo, ¡escúchenos a los colegas iberoamericanos y no a los organismos internacionales!", pidió.

Unos minutos antes Correa había tenido otro altercado con el secretario general de la Organización de Comercio y Desarrollo Económico (OCDE), el mexicano Angel Gurría.

En esa ocasión, una vez que Gurría terminó su informe, Correa también pidió la palabra para protestar por la presencia de esa organización en la cumbre y dijo que "para que cambie algo, yo propondría que en el próximo foro de OCDE vaya algún país latinoamericano a dar nuestra visión".

Correa critica con cierta frecuencia a organismos multilaterales como el BM o el Fondo Monetario Internacional, a cuyo representante expulsó del país en 2007. También ha dicho que el BM es defensor del "gran capital especulativo financiero" y lo ha señalado como el causante "de la gran debacle de América Latina".

El vocero del Banco Mundial, Sergio Jelinek, dijo en conferencia de prensa que "si Ecuador no quiere trabajar con el Banco Mundial es una decisión soberana del gobierno".

Agregó que "está en manos del gobierno de Ecuador el tipo de relaciones que quiere tener con nosotros".