Un experto anestesiólogo consideró hoy "probable" que Michael Jackson se inyectara el fármaco propofol y se causara su propia muerte en un descuido de su médico, Conrad Murray, según declaró en el juicio contra ese doctor que se está celebrando en Los Ángeles (EE.UU.).

Paul White, considerado un especialista sobre propofol en Estados Unidos, respondió hoy a las preguntas de los abogados de Murray en la Corte Superior del condado de Los Ángeles, donde explicó al jurado que los datos de la autopsia y del análisis toxicológico realizado al artista señalan a Jackson como posible artífice de su muerte, el 25 de junio de 2009.

Para White la clave del caso se encuentra en los niveles de propofol hallados en la orina del creador de "Thriller" que, según su criterio, no son consistentes con la idea de que Jackson falleciera víctima de una exposición de varias horas al fármaco, tal y como argumentaron los expertos de la Fiscalía.

"¿Usted cree que (la causa de la muerte) fue una autoinyección de propofol entre las 11.30 y las 12.00 del mediodía?", preguntó el abogado Michael Flanagan a White.

"En mi opinión, sí", contestó él.

El principal experto de la Fiscalía, Steven Shafer, dijo en su testimonio días atrás que la posibilidad de que Jackson se administrara propofol era "una locura" por la baja presencia de propofol en sangre que se encontró en su cuerpo.

La acusación planteó al jurado al inicio del juicio el 27 de septiembre que el doctor Conrad Murray era el responsable directo del fallecimiento de Jackson debido a una serie de "flagrantes negligencias" en el cuidado del que era su paciente.

Una mala praxis que comenzó supuestamente con el hecho de que el médico admitió haber tratado a Jackson con propofol en su domicilio a pesar de no contar con el equipamiento necesario para su monitorización según los estándares sanitarios de California, y continuó con la falta de supervisión o el retraso a la hora de llamar a urgencias.

White reconoció que no podía explicar la conducta de Conrad Murray, muy criticada durante el juicio, pero matizó que las dosis de sedantes que el doctor dijo a la policía que le dio a Jackson no presentaban un peligro para la vida del cantante.

Murray explicó a la Policía que el fatídico día abandonó la habitación del artista durante unos minutos cuando vio que se había quedado dormido tras horas sin lograr conciliar el sueño.

A su regreso encontró que Jackson no respiraba.

Paul White es el último testigo previsto por la defensa y, salvo que Murray decida subir al estrado en el último momento, pondrá fin a los testimonios en este juicio.

La Fiscalía pidió al juez que finalizara anticipadamente la sesión del viernes para permitirles preparar mejor su interrogatorio al doctor White que comenzará el lunes en torno a las 9 de la mañana hora local (16.00 GMT).

Una vez concluyan los testimonios, Fiscalía y defensa tendrán que presentar sus alegatos finales antes de que el caso quede visto para sentencia.

Michael Jackson falleció en Los Ángeles el 25 de junio de 2009 por una intoxicación aguda de medicamentos, en especial del anestésico de uso hospitalario propofol, que el cantante tomaba para combatir el insomnio.