La nave automática espacial rusa Progress M-10M finalizó hoy su misión y se separó de la Estación Espacial Internacional (EEI) para quemarse en las capas densas de la atmósfera.

"La nave Progress M-10M se desacopló a las 13.04 hora de Moscú (09.04 GMT) del módulo Pirs. A las 16.10 (12.10 GMT) arrancó su propulsor", informó el Centro de control de Vuelos Espaciales, situado en las afueras de Moscú.

Los motores llevarán a la Progress de la órbita circunterrestre a las capas densas de la atmósfera, donde se quemará y sus restos caerán sobre una zona no navegable del sur del Pacífico, conocida como "el cementerio de las naves espaciales".

Según los cálculos balísticos, los elementos de la nave que no se quemen en la atmósfera alcanzarán la superficie marítima a las 17.00 hora de Moscú (13.00 GMT).

Tras la partida de la Progress M-10M quedó libre el amarre de la EEI, al que el próximo 2 de noviembre a las 11.40 GMT deberá acoplarse la nave de carga Progress M-13M, cuyo despegue está previsto del cosmódromo de Baikonur (Kazajistán) mañana, domingo, a las 10.11 GMT.

La Progress M-10M fue lanzada desde Baikonur el 27 de abril de 2011 y, tras dos días de travesía espacial, llevó a la EEI 2,6 toneladas de cargamento.