El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó hoy que el marco jurídico de su país impide canjear los créditos hipotecarias adquiridos con entidades financieras españolas por inmigrantes ecuatorianos en España por bienes en la nación sudamericana, como presuntamente intenta hacer el Banco Pichincha.

"Ha habido compra de cartera hipotecaria, pero por allí hay el rumor, lo cual es imposible, sería inadmisible, de que esas deudas hipotecarias pueden ser cobradas con bienes en Ecuador", afirmó en una entrevista con Efe en Asunción durante su participación en la XXI Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno.

Correa admitió que "había preocupación", pero reiteró que "eso es inadmisible en el marco jurídico ecuatoriano".

El Gobierno de Ecuador informó este mes que investigará la presunta intervención del banco ecuatoriano Pichincha, con representación en España, en la compra de los créditos adquiridos por inmigrantes ecuatorianos con entidades financieras españolas.

Hace tres semanas su canciller, Ricardo Patiño, calificó de "agresión sin nombre" la presunta compra por parte de la entidad ecuatoriana de la cartera vencida de una institución financiera española, por la que los inmigrantes que tenían alguna deuda con ella pasarían a tenerla ahora con el banco ecuatoriano.

El mandatario reiteró su preocupación por la situación de los ecuatorianos afectados por la crisis hipotecaria en España, una crisis que, en su opinión "se está tratando terriblemente mal".

"La economía es sencilla, hay casas y gente que necesita casas, pero con el esquema actual, los bancos que no necesitan casas se van a quedar llenos de casas y la gente que necesita casa se va a quedar sin casa. Es un absurdo económico", argumentó.

Según Correa, "hay formas de solucionar eso, pero como el capital no quiere crecer, y 'me pagas o te quito la casa', van a ir al peor de los mundos".

Admitió que "es muy difícil" ayudar a sus compatriotas afectados desde Ecuador, pero informó de que se les está dando "ayuda legal".