Un ex empleado de David Murcia, el colombiano acusado de crear una enorme estafa tipo pirámide, fue dejado en libertad el viernes por un juez de una corte federal.

William Suárez Suárez, considerado la mano derecha de Murcia, fue sentenciado a "tiempo cumplido" o haber completado ya su período en la cárcel en Estados Unidos. Se espera que el colombiano, quien se declaró culpable de lavado de dinero, sea deportado a Colombia en un plazo aproximado de un mes.

Probablemente enfrente 91 meses de cárcel en el país suramericano, dijo su abogada Margaret Shalley.

"Está feliz", dijo Shalley a los medios de comunicación tras escuchar la sentencia. "Tienes ganas de volver a casa y estar con su esposa e hijos".

Suárez fue extraditado a Estados Unidos en enero del 2010 y ha logrado evitar más meses de cárcel en este país gracias a su colaboración con las autoridades estadounidenses.

El colombiano, quien es cuñado de Murcia, fue acusado de blanquear más de 2,5 millones de dólares en un elaborado proceso que formaba parte de las operaciones de DMG, la empresa fundada por Murcia.

Varios carteles de la droga lavaban dinero a través de la empresa.

Murcia es conocido como el "Madoff colombiano" por haber duplicado un esquema de recaudación de capitales de inversionistas a quienes ofrecía redituarles una exagerada tasa de interés, de manera similar al estadounidense Bernard Madoff. En Colombia fue sentenciado a 30 años de prisión por fraude y actualmente cumple en Estados Unidos una sentencia de nueve años por lavado de dinero que le dictó el juez William Pauley, en Nueva York.

Según las autoridades colombianas, Murcia logró captar en poco más de tres años unos 2.200 millones de dólares de inversionistas.

Por su parte, Suárez fue acusado de recaudar dinero procedente del narcotráfico y entregárselo a cómplices en Estados Unidos que lo blanquearon mediante la compra de varias propiedades en Florida y California, como parte de las operaciones de DMG.

"He hecho lo imposible para ayudar al gobierno de Estados Unidos y a mi país, Colombia, con todo lo requerido", dijo Suárez al juez Pauley, antes de que éste dictara su sentencia.

"Me siento muy arrepentido por todas las personas que han sido afectadas por esto. Soy consciente del daño que las drogas han hecho. Si mis hijos se involucraran en el negocio de las drogas eso me mataría", añadió.

Vestido con un uniforme marrón claro de presidiario, Suárez pidió disculpas al juez, su familia, Estados Unidos y Colombia.

Su abogada destacó durante la audiencia judicial en la corte federal de Manhattan que su cliente cooperó con las autoridades colombianas y estadounidenses desde su arresto. Suárez ofreció pruebas y documentos sobre las actividades de DMG y además devolvió un valor actual de aproximadamente 18 millones de dólares en propiedades y efectivo a las autoridades colombianas, dijo Shalley.

"He estado varias veces en Colombia y conocido a su esposa e hijos, quienes están muy preocupados por él", dijo la abogada al juez. "Este caso ha provocado que su familia recibiera amenazas y ha afectado sus negocios. Sus hijos tuvieron que dejar de ir a la escuela y atender a clases en casa".

En julio, otros dos ex empleados de Murcia, Margarita Pabón y su esposo Luis Fernando Cediel, fueron también dejados en libertad por decisión de Pauley. El juez dictaminó tres años de libertad supervisada para cada uno.

Pauley admitió el viernes en la corte que si Suárez no hubiera cooperado con las autoridades "le habría impuesto la máxima sentencia".

"Le impongo tres años de libertad supervisada aunque ya veo que le deportarán porque nosotros no le queremos aquí", dijo el juez al acusado.

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Claudia Torrens está en Twitter como @ClaudiaTorrens