Una treintena de estudiantes de secundaria que acampaban pacíficamente en la ribera del río Mapocho, en el centro de Santiago, para pedir una educación pública y de calidad fueron desalojados hoy por personal de Carabineros.

Los jóvenes se habían instalado desde primera hora de esta mañana en tiendas de campaña en la ribera norte del río frente a la Facultad de Derecho de la Universidad de Chile.

Cuando vieron que agentes de Fuerzas Especiales de Carabineros y del Grupo de Operaciones Policiales Especiales (Gope) se aproximaban para desalojarlos, los estudiantes amenazaron con meterse en el río, que en esta época del año tiene poco caudal.

Los jóvenes formaron una cadena tomados de las manos y algunos de ellos se situaron en el cauce del río.

La Policía finalmente retiró a los estudiantes de secundaria tras un forcejeo que duró unos cinco minutos y que provocó el traspié de varios funcionarios policiales que se adentraron en el agua.

Dos manifestantes debieron ser retiradas en camilla, debido, en un caso, a un ataque de histeria, y a una reciente operación de columna, en el otro, según informaron varios medios chilenos.

El portavoz de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios (Aces), Alfredo Vielma, calificó la actuación de Carabineros de "indignante" y "violenta".

"Es indignante ver cómo estas personas (los carabineros) están atacando a personas que pueden ser sus hijos (...). Fuimos desalojados con una violencia que jamás habíamos visto, más de 20 carros policiales, fuerzas especiales y el Gope para sacar a los estudiantes de la ribera del río Mapocho", criticó Vielma.

El dirigente añadió que "la pelea" del movimiento estudiantil "es por la educación, no contra los carabineros", y afirmó que van a adoptar "acciones" para seguir con las movilizaciones.

Por su parte, el comandante de Carabineros Mario Rozas explicó que el desalojo se produjo "ante un peligro inminente de la integridad física de los menores de edad".

"Nosotros apelamos a la buena voluntad, al diálogo, a la contención y luego al retiro de los menores para asegurar su integridad", añadió.

La protesta de los jóvenes se produce en un momento en el que el diálogo entre los estudiantes y el Gobierno chileno está roto, tras más de cinco meses de movilizaciones.

En la capital se han celebrado unas 40 manifestaciones desde que estalló el conflicto estudiantil en demanda de una educación pública y de una reforma del sistema educativo impuesto durante la dictadura, que redujo la aportación estatal y favoreció la privatización de la educación.