México esperó 12 años para volver a treparse a lo más alto del podio en el fútbol masculino de los Juegos Panamericanos.

Su técnico Luis Fernando Tena también tuvo que esperar, aunque menos tiempo, para redimirse ante una afición que lo atacó a él y a la selección tras la pobre participación en la Copa América celebrada en Argentina en julio.

Tena pude darse golpe de pecho y pregonar el viernes que su equipo fue el mejor en los Panamericanos ante su público.

"Hemos podido darle una alegría a la gente", expresó Tena tras la consagración. "Eso no tiene precio", agregó.

México se colgó la medalla más preciada. Argentina se llevó la plata y Uruguay, a pesar de que se sumó tarde a la competencia y que debió disputar cinco juegos en ocho días, se colgó el bronce.

Costa Rica puede irse con la cabeza en alto con el cuarto lugar. La selección centroamericana recibió elogios de los entrenadores de Sudámerica en el torneo, tras haber vencido y eliminado a Brasil en la ronda preliminar.

México y Argentina llegaron a ley a la final. No perdieron en la ronda de grupos y terminaron primeros en sus respectivas llaves con dos victorias y un empate, para luego superar a sus rivales en las semifinales.

Pero México fue de lejos el más contundente, con ocho goles en primera ronda más los tres que le metió a Costa Rica en semis.

Fue así como los anfitriones pusieron fin a una sequía que se remontaba a Winnipeg 1999, cuando se alzaron con la presea dorada.

El equipo campeón fue integrado con la base de la selección Sub22 que jugó la Copa América, reforzado con varios jugadores del torneo mexicano. Tena y sus dirigidos recibieron dardos después de que México fue eliminado en primera ronda del torneo continental.

"Así es el trabajo de los técnicos. Tiene sus momentos difíciles y buenos como el de este momento", expresó Tena.

Una de las figuras destacadas del torneo fue sin duda el mexicano Oribe Peralta, quien terminó como el máximo artillero con seis tantos, tres de ellos en la victoria por 3-0 sobre Costa Rica.

Pero los mexicanos también recordarán el gol de Jerónimo Amione que les dio el triunfo sobre Argentina.

Para México fue el desquite, ya que había perdido dos finales de fútbol masculino panamericano ante Argentina en 1955 y 1995.

A su vez, los mexicanos añadieron a su vitrina la cuarta presea dorada en el balompié continental y el cuestionado técnico Tena ahora puede dormir más tranquilo.