Lázaro Borges dio el viernes a Cuba el primer oro panamericano en su historia en el salto de pértiga, al obtener un registro de 5,7 metros.

Esta disciplina era la única de atletismo de campo en la que Cuba jamás había conquistado una presea de oro en los Juegos Panamericanos.

No es la primera vez que Borges logra algo nuevo. En el Mundial de este año en Daegu, Corea del Sur, sorprendió al conquistar la plata, algo inusitado para un saltador con sus características corporales: apenas 1,70 metros de estatura y 70 kilogramos de peso.

Ahora, ha puesto a Cuba en la historia de este deporte a nivel continental.

El estadounidense Jeremy Richard se quedó con la plata, tras un salto de 5,6 metros, y el mexicano Giovanni Lanaro obtuvo el bronce con 5,5.