Un contingente de manifestantes puso fin a su ocupación del lugar en Brasil donde se construye una las presas hidroeléctricas más grandes del mundo, dijeron el viernes defensores de los derechos de los indígenas.

Más de 600 habitantes autóctonos, pescadores y moradores ribereños se marcharon el jueves por la noche del lugar donde se construye la presa Belo Monte, en el estado de Pará, luego de que un juez ordenó su desalojo, dijo Renato Santana, del Consejo Misionero Indígena.

Según Santana, los manifestantes se retiraron de manera pacífica.

Los inconformes ocuparon el jueves en la mañana el lugar en demanda de la suspensión de las obras de la presa.

Una portavoz del consorcio Norte Energía, que construye la presa hidroeléctrica, confirmó el fin de la ocupación y la reanudación de los trabajos. Andressa Lanzellotti dijo que los manifestantes no causaron daños en el lugar.