Mientras más ciudades de Estados Unidos están optando por la fuerza para deshacer las protestas contra Wall Street, muchas otras — Filadelfia, Nueva York, Minneapolis y Portland entre ellas — no tienen problema en dejar que las manifestaciones continúen.

El alcalde de Nueva York Michael Bloomberg, por ejemplo, dijo el viernes que varios cientos de manifestantes acampados en el Parque Zucotti, la sede no oficial del movimiento que empezó a mediados de septiembre, pueden seguir ahí siempre que obedezcan la ley.

"No puedo hablar de otras ciudades", dijo. "Nuestras responsabilidades son proteger sus derechos y su seguridad. Y creo que estamos tratando de hacerlo. Tratamos de hacerlo responsablemente y de manera segura".

Sin embargo, la ciudad hizo mucho más difícil la vida de los manifestantes: inspectores de bomberos confiscaron una decena de contenedores de gasolina y seis generadores de energía eléctrica, equipo para cocinar y computadoras portátiles argumentando que implicaban riesgos de seguridad.

En un lapso de tres días esta semana, la policía deshizo la acampada en Oakland, California, Atlanta y, el viernes temprano, San Diego y Nashville, Tenesí.

Policías estatales en Nashville tomaron medidas estrictas luego de que las autoridades impusieron un toque de queda en la manifestación. Unas 29 personas fueron arrestadas y luego liberadas después que un juez dijera que los manifestantes no tuvieron tiempo suficiente para cumplir con la nueva regla. En cambio, recibieron citaciones por invadir propiedad privada.

En San Diego, fueron arrestadas 51 personas luego de que las autoridades entraran en una acampada de tres semanas en la Plaza del Centro Cívico y Parque Infantil, y removieron todas las tiendas, toldos, mesas y otro tipo de muebles.

Funcionarios en San Diego dijeron que recibieron muchas quejas respecto a heces fecales animales y humanas, orina, basura, consumo de drogas, además del daño a la propiedad de la ciudad, problemas reportados también en muchas otras ciudades. La policía dijo que los manifestantes de San Diego pueden regresar sin sus tiendas de campaña ni sus otras propiedades una vez que el parque sea limpiado.

A principios de semana, en los enfrentamientos más graves con el movimiento hasta la fecha, más de 100 personas fueron arrestadas y un veterano de la guerra de Irak de 24 años sufrió una fractura de cráneo luego de que la policía de Oakland armada con gases lacrimógenos y balas de caucho disipó el campamento de 15 días y previno un intento de volver a tomar el sitio por parte de los manifestantes.

El cineasta izquierdista Michael Moore habló frente a cientos de manifestantes frente al ayuntamiento de Oakland y dijo que los eventos que han ocurrido ahí durante la semana pasada ayudaron a cambiar la discusión nacional sobre el movimiento. Pidió que continuaran el movimiento hasta que dirijan el país.

Otras ciudades han rechazado el uso de tácticas agresivas hasta el momento, algunas porque quieren evitar la violencia que se generó en Oakland o, como algunos han conjeturado, porque esperan que las manifestaciones se debiliten con la llegada del clima frío.