La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y la Contraloría General de la Unión de Brasil divulgaron hoy un informe sobre la gestión de la administración pública, en el que reconoce el "progreso" en la lucha contra la corrupción, pero sugiere una mejora en los procedimientos.

El informe de la Evaluación del Sistema de Integridad de la Administración Pública Federal, elaborado por la OCDE, elogió los esfuerzos del Gobierno en el desarrollo de las instituciones y afirmó que Brasil "progresó inmensamente" en la lucha contra la mala conducta del sector público.

No obstante, el organismo internacional recomendó que existe todavía espacio para "mejorías en los procedimientos de detección y prevención de actos indebidos practicados por funcionarios públicos".

El secretario general de la OCDE, Ángel Gurría, y el contralor general de Brasil, Jorge Hage, fueron los encargados de presentar el informe, el primero de un país del G20 sometido a la revisión internacional a través del organismo.

Gurría señaló que "Brasil ha demostrado su compromiso con la reforma del sector público para prevenir la corrupción, pero hay mucho todavía para hacer".

"Pero eso no debe ocultar el enorme progreso alcanzado y la disposición de Brasil ser analizado por otros países destaca su creciente papel en los debates internacionales", agregó el economista mexicano.

La evaluación se concentró en la promoción de la transparencia y la participación de los ciudadanos, la implementación de sistemas de control interno basados en riesgo, la incorporación de elevados estándares de conducta entre los funcionarios públicos y las mejoras de la promoción de integridad en las contrataciones públicas.

De otro lado, durante la presentación del informe, el contralor Hage reconoció "irregularidades" en el Ministerio del Deporte, situación que le costó la salida al hasta ayer titular de la cartera, Orlando Silva, el sexto ministro que ha perdido su cargo en el Gobierno de la presidenta, Dilma Rousseff.