El comisionado David Stern canceló el viernes todos los partidos de la NBA hasta el 30 de noviembre después que las negociaciones laborales se interrumpieron por segunda ocasión en una semana.

"No es práctico, posible ni prudente tener una temporada completa ahora", afirmó.

Tras dos días de alcanzar algunos progresos con relación al tema de las dificultades sobre el tope salarial, las dos partes trajeron de nuevo a la mesa de negociaciones el de la división de los ingresos y se estancaron en ambos.

Los propietarios de los equipos insisten en que los ingresos se dividan 50-50, mientras que la última propuesta formal de los jugadores es que ellos reciban el 52,5%, lo cual les daría unos 100 millones de dólares anuales aparte. El contrato colectivo previo le garantizaba el 57% a los basquetbolistas.

"Hicimos muchas concesiones, pero desafortunadamente es insuficiente ahora, y en este momento no estamos preparados ni tenemos la capacidad de ir más allá", afirmó Billy Hunter, director ejecutivo del sindicato.

Stern dijo que los dueños de los equipos estaban "dispuestos" a aceptar el 50% de los ingresos, pero también indicó que Hunter no se mostró dispuesto a irse "un centavo debajo del 52" por ciento, estuvo recibiendo muchas llamadas de agentes y luego cerró su libro y salió de la sala.

El director ejecutivo sindical dijo que en un principio la liga redujo su meta al 47% durante la sesión de seis horas del viernes, pero luego regresó a su propuesta previa del 50% de los ingresos.

"Derek (Fisher, el presidente del sindicato) y yo dejamos bien claro que no podíamos llevarle un acuerdo de 50-50 a nuestros agremiados. No con todas las concesiones que hicimos", señaló Hunter. "Dijimos que teníamos que tener algunos dólares".

Pero con más partidos cancelados, las pérdidas comenzarán a acumularse.

"Vamos a tener que recalcular qué tan grave es el daño", dijo Stern. "La próxima oferta reflejará las pérdidas extraordinarias que se están acumulando ahora".

Apenas un día antes, el comisionado había dicho que consideraría como un fracaso si ambas partes no alcanzaban un acuerdo en los próximos días, y prometió que harían un enorme intento para obtener uno.

No se programaron más conversaciones.

Fisher consideró difícil decir por qué se interrumpió el diálogo, o cuándo comenzaría de nuevo.

"Estamos aquí; siempre hemos estado aquí, pero hoy simplemente no fue el día para intentar poner fin a esto", afirmó.

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Brian Mahoney puede ser contactado en Twitter: twitter.com/Briancmahoney