Las corrupción es contraria a la democracia pero "en Colombia es aliada de la criminalidad", dijo el viernes el vice presidente de ese país, Angelino Garzón, durante una conferencia sobre la formación de líderes políticos.

"Yo llegué a la política luego de militar 25 años en el sector sindical donde aprendimos a luchar y a reclamar pero no a gobernar; entonces, cuando en el 2000 fui designado ministro de Trabajo, comencé a aprender...", recordó.

La conferencia se hizo como actividad paralela a la XXI Cumbre Iberoamericana de mandatarios, en la capital paraguaya.

Una coalición de organismos multilaterales denominada Goberna América Latina presentó su programa regional de formación de líderes en el gobierno y Garzón relató su experiencia.

"Este programa que involucra a Cepal, Naciones Unidas, la oficina española de cooperación internacional y otros organismos ayuda a generar prácticas de buen gobierno", dijo Garzón.

"Tras dejar el ministerio, en mi región fui elegido gobernador y allí mi aprendizaje fue intenso porque el ministerio tenía asegurados los ingresos presupuestarios pero en la gobernación yo dependía del pago de impuestos", indicó.

Garzón afirmó que todos los gobiernos "deben luchar contra la evasión fiscal. El Estado no es una fábrica de billetes (dinero) y estando en cualquier gobierno debe haber tolerancia cero a la corrupción porque ella es contraria a la democracia, pero en Colombia es aliada de la criminalidad".

Posteriormente, en conferencia de prensa, Garzón aclaró que el presidente Juan Manuel Santos no asistirá a la cumbre porque "el domingo tenemos elección de autoridades locales en todo el país y ante las acciones de grupos violentos, el gobierno hará lo necesario para que se realicen los comicios con normalidad".

"Han sido asesinados varios candidatos a cargos locales pero muchos de los casos violentos tienen que ver con grupos armados rivales, a veces de la guerrilla, de los narcotraficantes o de bandas de delincuentes comunes", añadió.

"Queremos expresar nuestro dolor por la muerte de tres militares por la explosión de minas antipersonal colocadas por la guerrilla. Es una violencia irracional", acotó.

Enfatizó que "hay una decisión del Estado colombiano de que esta violencia, que la vivimos desde hace 62 años, se tiene que acabar por la razón o por la fuerza, sin estar cerradas las puertas de la paz".