El hijo del guitarrista de Pink Floyd David Gilmour seguirá en la cárcel, decidieron el viernes jueces de un tribunal de apelaciones que ratificaron su sentencia de 16 meses por haber participado en disturbios durante unas protestas estudiantiles.

Charlie Gilmour estaba entre los miles de estudiantes que protestaron el 9 de diciembre contra el aumento a las cuotas universitarias. Algunos de los manifestantes se separaron de las protestas principales y atacaron los autos que acompañaban el Rolls-Royce del príncipe Carlos y su esposa Camilla.

Este año, durante su juicio, un juez dijo que Gilmour saltó sobre el capó de un Jaguar en la caravana real y lanzó una lata de basura contra el auto.

Gilmour también pateó la vitrina de una tienda, robó el pie de un maniquí y fue fotografiado montado en una bandera del Cenotafio, un monumento dedicado a los caídos en la guerra británica.

El estudiante de la Universidad de Cambridge de 21 años, quien ha estado preso desde julio, se declaró culpable de desorden violento pero cuestionó la duración de su sentencia.

Tres jueces de apelaciones dijeron que la pena no era ni "excesiva" ni "equivocada".