Por lo menos 20 heridos dejó el sismo que remeció el viernes la costa sur de Perú y provocó pánico en ciudades que fueron afectadas por un violento terremoto en 2007.

El Servicio Geológico de Estados Unidos dijo que el sismo fue de 6,9 grados de magnitud, mientras que el Instituto Geofísico del Perú (IGP) informó que el movimiento fue de 6,7 grados de magnitud y se produjo a las 13:54 hora local (1854 GMT) a 117 kilómetros al suroeste de la ciudad de Ica, en el mar y a una profundidad de 30 kilómetros. Ica se ubica 299 kilómetros al sureste de la capital.

Mario Luis Franco Soto, director del Hospital Regional de Ica, informó a través de la emisora Radioprogramas que 16 personas fueron atendidas por golpes y contusiones, pero que solo dos de ellas sufrieron fracturas.

Mientras, Héctor Montalvo, director del Hospital Nuestra Señora del Socorro de la misma ciudad, dijo que cuatro heridos recibieron atención en esas instalaciones.

El presidente Ollanta Humala pidió calma a los pobladores de las ciudades afectadas por el temblor.

"Pido calma a la población", expresó el mandatario a su arribo a Asunción, Paraguay, para participar de la XXI Cumbre Iberoamericana.

Agregó que "tenemos la información de que tres batallones de ingenieros militares de la zona se han movilizado junto con el personal de Defensa Civil para controlar la situación y buscar entre los escombros a posibles heridos".

La zona afectada es la misma golpeada hace cuatro años por un terremoto que devastó la ciudad de Pisco y causó 500 muertos.

"Ha sido demasiado fuerte, nos ha hecho recordar el terremoto del 2007", dijo Félix Sihuas, un poblador de Pisco, que llamó a Radioprogramas y dijo ser sobreviviente de aquel evento y haber pasado seis horas atrapado entre escombros.

Agregó que la gente en Pisco abandonó sus casas, que muchos lloraban y permanecían en las calles por miedo.

Hernán Tavera, director del IGP, dijo a la emisora que comparando ambos movimientos sísmicos, "el de 2007 liberó 33 veces más energía", no obstante el sismo ocurrido el viernes tuvo un radio de acción "bastante considerable".

Según el IGP, el temblor se sintió con fuerza en las ciudades vecinas de Palpa, Nazca y Chincha. También fue percibido en Lima y en las ciudades andinas de Arequipa, Huancavelica y Cusco.

El policía Rubén Vargas en Ica dijo a la AP que la población abandonó muy alarmada sus viviendas, pero que no parecía haber daños en la ciudad.

El general Alfredo Muletio, jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, informó que las autoridades realizaban una evaluación de los posibles daños ocurridos y que hasta el momento tenían reportes de un deslizamiento de piedras en la provincia de Palpa que obstaculizó una carretera.

Asimismo, dijo que habían recibido información sobre ciertas alteraciones en el mar como consecuencia del sismo, pero afirmó que la Dirección de Hidrografía y Navegación ha dicho que no existe una amenaza de tsunami.