El Gobierno italiano decretó hoy el estado de emergencia en las provincias de La Spezia y Massa-Carrara, en la región noroccidental de Liguria, debido a las inundaciones que han causado siete muertos y numerosos daños materiales.

El consejo de ministros aprobó, asimismo, la asignación de 65 millones de euros para socorrer a los damnificados.

A causa de las fuertes lluvias caídas el pasado día 25, que afectaron especialmente a la zona conocida como Le Cinque Terre (Las Cinco Tierras), 200 personas fueron evacuadas.

Además, el temporal ha destruido prácticamente un pueblo, mantiene aún aisladas varias localidades y ha dañado dos autopistas y numerosas carreteras de la región.

"La situación es peor de cuanto se pudiera imaginar, de verdad dramática", dijo hoy a los medios italianos el ministro de Infraestructuras, Altero Matteoli.

El Ministerio de Defensa ha enviado a la zona, según precisó hoy su titular, Ignazio La Russa, a 450 militares para que ayuden en las tareas de socorro.

Según fuentes de Protección Civil, las víctimas mortales se registraron en las localidades de Monterosso, Aulla y Borghetto.

Algunas de estas personas murieron cuando el coche en el que viajaban fue arrastrado por las aguas del río Vara, en la localidad de Borghetto; otras al derrumbarse sus viviendas y otras arrastradas por las aguas cuando intentaban abrir una alcantarilla.

Hoy se reanudó el tramo de tráfico ferroviario Genova-La Spezia y han comenzado a viajar a Le Cinque Terre los primeros trenes de mercancías, aunque a una velocidad reducida.

Sin embargo, siguen cortadas 23 carreteras provinciales y varias localidades de Val di Vara continúan aisladas.

La agricultura también ha sufrido daños considerables, por lo que la Confederación Italiana de Agricultores (CIA) solicitó hoy "intervenciones adecuadas y oportunas para cumplir los compromisos con los productores en las áreas trágicamente afectadas por la inundaciones".