Una guitarra, una cuerda y una buena voz fue lo único necesario para que el cantautor nicaragüense Ramón Mejía, conocido como Perrozompopo, emocionara a los ecuatorianos en un foro concierto en Quito, donde además de tocar, el artista respondió a preguntas de los espectadores.

Este foro, en el que también participaron el ecuatoriano Ismael Chávez y el cubano Fernando Aramís, se engloba en el marco del Encuentro Internacional de Canciones de Autor que está teniendo lugar estos días en el país.

En un auditorio de la Universidad Católica de Quito, los tres artistas, sentado cada uno en una silla y armados sólo con una guitarra y un micrófono, conquistaron al público, que aplaudió cada uno de los temas.

La dinámica del concierto era la siguiente: cada artista cantaba una canción y luego le dejaba el turno al otro, así seguidamente durante casi dos horas de espectáculo.

Perrozompopo inició con "Quiero que sepas", una canción que habla sobre la migración y que el artista contó que la escribió después de que un compatriota suyo que había emigrado a Costa Rica muriera por las mordeduras de dos perros, sin que la policía y los bomberos hicieran nada.

Luego, el artista sorprendió al público con un tema que lleva su mismo alias "Perrozompopo" y en el que mezcla la guitarra del cantautor con un ritmo muy "hip hopero" de su voz, en una pieza que no sólo sirve para definirlo a él, sino para contar la dura realidad de la pobreza en Managua, su ciudad natal.

Las letras de este cantautor son un reflejo de cómo ve la realidad y la interpreta, por lo que muchos de sus temas están cargados de un contenido social, pero también le canta al amor con piezas como "Lo profundo del respiro".

En un momento de su presentación, el artista obsequió al público sus discos y a cambio del regalo les pidió que siguieran apoyando la música de cantautor, especialmente, la ecuatoriana.

Por su parte, el cubano Aramís, quien hace doce años reside en Ecuador, tocó "Como el asador", en la que critica el actual régimen de su país natal con frases tan duras como "qué parte de la libertad es la que no has entendido".

Aramís demostró que la canción de autor no tiene porque ser un género estático y que se puede combinar con otros estilos de música como la salsa o el blues, como en "Ladrillo verde".

Por su parte, el ecuatoriano Chávez interpretó su pieza "Si prestas tu mirada", que hace un paralelismo entre una mujer que teje pacientemente un sombrero de paja toquilla, que se hace manualmente, con un cantautor que elabora canciones, ambas acciones, para el artista, requieren de "un trabajo artesanal que se hace como hormiguita".

Al final del concierto y tras la pregunta de uno de los presentes, Perrozompopo aseguró que a los cantautores les mueve hacer una música diferente a la comercial y que en Nicaragua él ha podido sobrevivir gracias a la cooperación internacional, ya que sus letras hablan de temas como "la marginación, la migración, la mujer, la corrupción o las guerras".

Su último disco, "Canciones Populares Contestatarias", fue financiado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid).

Núria Segura