La fiscalía está preocupada por la seguridad de los testigos en un juicio pendiente en Chicago contra el hijo de un líder de un cártel mexicano de las drogas.

En una audiencia de evaluación para Vicente Zambada, un fiscal citó el jueves al padre de dos testigos que desaparecieron y se presume que están muertos.

Los abogados del acusado argumentaron que no hay indicación de que la desaparición de los hombres esté relacionada con el caso de su cliente.

Ismael Zambada, el padre de Vicente, es líder del cártel de Sinaloa, el más grande en México.

El joven Zambada atrajo los reflectores nacionales este año al solicitar la inmunidad para no ser procesado argumentando que trabajó como informante de Estados Unidos en México antes de su extradición. Los fiscales lo niegan.

El juez Rubén Castillo intenta que el juicio comience en febrero, pero quiere dar a las autoridades federales tiempo suficiente para que se hagan cargo de la seguridad para los testigos.