El Departamento de Estado de Estados Unidos celebró hoy la llegada a Tel Aviv de Ilan Grapel, el ciudadano israelí liberado hoy por Egipto en virtud de un acuerdo de canje por el que Israel excarceló a 25 presos egipcios.

La portavoz del Departamento de Estado, Victoria Nuland, aplaudió en un comunicado la liberación de Grapel, algo en lo que Washington "ha trabajado duro desde su detención en junio en Egipto".

"Agradecemos a los Gobiernos de Egipto e Israel sus respectivos avances a la hora de reunirle con su familia", dijo la portavoz.

Grapel, de 27 años y que cuenta también con la nacionalidad estadounidense, pasó los últimos cuatro meses en una prisión egipcia acusado por la Fiscalía General de ese país de "espiar contra Egipto con la intención de dañar sus intereses económicos y políticos".

Según los servicios secretos egipcios, el joven fue enviado a Egipto para reclutar a algunas personas, llevar a cabo actividades de espionaje y recolectar informaciones sobre la Revolución del 25 de Enero, que puso fin al régimen de Hosni Mubarak.

Asimismo, se le acusó de instigar a los manifestantes a llevar a cabo disturbios que afectaron al orden público y a generar una brecha entre el ejército y el pueblo con la intención de propagar la inestabilidad y afectar negativamente a la revolución.

Tanto las autoridades israelíes como estadounidenses negaron los cargos de los que se acusó a Grapel.

Nuland instó a las autoridades de ambos países a evitar nuevas tensiones mediante el mantenimiento de sus compromisos con el Tratado de Paz Egipcio-israelí, firmado en 1979 y que supone "un elemento vital de la paz y la estabilidad regional".

Los presos egipcios canjeados por Grapel cumplían diversas penas por delitos como el tráfico de drogas y mercancías o la entrada ilegal en Israel, y comenzaron a cruzar hoy la frontera a la altura de la localidad egipcia de Taba.